“¿Hmm? ¿Umm? Esto es…”.

 

Lapis gimoteaba cerca de los aventureros que estaban organizando el campamento.

 

Frente a ella, estaba el conductor de la caravana de Shayna y las aventureras que viajaban en ella, tendidas sobre una gran manta. Todos estaban inconscientes, pero tenían amargas expresiones.

 

Lapis anunció que, como sacerdotisa, ella tenía experiencia médica y los estaba examinando, pero a juzgar por su expresión y los sonidos que salían de su boca, Loren decidió que la situación no era buena.

 

Juzgando por el arma que llevaba Loren, todos creían que Loren era bastante fuerte.

 

Por supuesto, hicieron que Loren sacara a las pacientes de la caravana.

 

Mientras lo recordaba, él no pudo evitar estremecerse ligeramente.

 

Los cuerpos de las mujeres aventureras que sacó estaban helados.

 

Como él solía ser un mercenario, tenía experiencia lidiando con cadáveres.

 

Él había sentido muchos cadáveres, aliados y enemigos, y conocía la frialdad de un cadáver.

 

Incluso así, Loren estaba tan sorprendido de lo fríos que estaban que ni siquiera escuchó a Klaus quejarse de tener sus manos por todo el cuerpo de las chicas.

 

Mientras llamaba cautelosamente a Lapis, quien todavía estaba examinando al conductor y aventureras, a él le preocupaba que tal vez ya no estuvieran vivos.

 

“¿Cómo están?”.

 

“Dos de ellas ya están muertas”.

 

Su respuesta fue sorprendentemente concisa.

 

Fue tan breve que Loren pensó que él la había escuchado mal, pero al ver que los otros aventureros se giraban hacia ella con expresiones de asombro, se le reafirmó que no había escuchado nada mal.

 

“¿Muertas?”.

 

“Sí. No estoy segura de cuál es la causa de la muerte, pero tanto su respiración como su corazón se han detenido”.

 

Lapis señaló a dos de los cuerpos de las mujeres aventureras.

 

Como no se movían y tenían sus ojos cerrados, Loren no podía distinguir entre las dos y el resto, pero pensó que, si Lapis decía que estaban muertas, ellas debían estar muertas.

 

“¿Es verdad que dos de ellas están muertas?”.

 

Broas, quien estaba haciendo cargo de la organización del campamento, escuchó lo que Lapis había dicho y se acercó.

 

Entre los aventureros que estaban en la misión, él parecía ser el más viejo, y parecía ser bien reconocido entre ellos también. Nadie se quejó cuando tomó el cargo y dio órdenes.

 

El único que no obedecía y se quejaba era Klaus, y Broas no quería obligarlo a seguir órdenes, por lo que Klaus y su grupo se quedaron solos para establecer su propio campamento.

 

Si uno mostraba conocimiento que provenía de la experiencia, a Loren no le importaba seguir sus órdenes, pero pensaba que no todos pensaban de la misma manera, por lo que decidió no mencionar nada.

 

“Sí, es cierto. ¿Quieres verificar también?”.

 

“Lo haré por las dudas”.

 

Después de responder, Broas se arrodilló junto a las aventureras que Lapis señaló. Luego procedió a poner su dedo en sus muñecas y cuellos, y se levantó de nuevo.

 

“Están muertas sin duda. Sin equivocación”.

 

“Sí, están total, cierta y completamente muertas”.

 

Loren se preguntó si era necesario enfatizar esa parte, pero lo que ella dijo a continuación le hizo olvidar lo que estaba pensando.

 

“Recomiendo que incineremos los cuerpos justo aquí”.

 

“¿Qué?”.

 

Loren sabía que Broas no podía evitar sorprenderse.

 

Incluso el propio Loren estaba bastante sorprendido por la sugerencia de Lapis.

 

Las formas de enterrar a los muertos diferían en las diferentes regiones.

 

Pero la mayoría de las veces los muertos eran enterrados en la tierra, ya sea que el cuerpo sea colocado o no en un ataúd.

 

No era que no se practicara la cremación, pero, en las áreas donde se hacía, con frecuencia solía haber una buena razón para hacerlo en el pasado.

 

“¡¿Justo aquí?!”.

 

Broas no iba a llevar a las aventureras muertas durante todo el viaje.

 

Pero era obvio que él tampoco pensó en incinerarlas.

 

Lapis continuó mientras veía la confusión.

 

“Si no quieres cremarlas ahora mismo, te sugiero que nos apresuremos a regresar a Kauffa”.

 

“¿Por qué es eso?”.

 

“No estoy completamente segura, pero… esas dos se están convirtiendo en no-muertas”.

 

A las palabras de Lapis, la conmoción surgió alrededor de ellos.

 

Convertirse en no-muerto significaba que alguien o algo que murió se convirtió en un monstruo en la forma de un zombi o ghoul por varias razones.

 

Había varias formas en que uno podía convertirse en no-muerto, y algunas de las formas más comunes eran hechizos mágicos, ser maldecido por un monstruo no-muerto de alto rango, o cuando alguien tenía un fuerte apego a su vida actual.

 

“¿Cómo está sucediendo eso?”.

 

“Si no me crees, hay otra sacerdotisa aquí, así que puedes pedirle que las examine, ¿sabes?”.

 

Los sacerdotes eran expertos cuando se trataba de no-muertos, los cuales eran seres muertos que perdían su camino.

 

Era difícil creer que Lapis cometiera un error, pero ella dijo que verificara con una sacerdotisa diferente si dudaban de ella.

 

“Hey, no tomes a nuestra sacerdotisa…”.

 

“Klaus, todo lo que tiene que ver con las almas perdidas es el trabajo de un sacerdote. Por favor, déjame…”.

 

Klaus estaba a punto de quejarse de que Lapis se llevara a su miembro de grupo, pero la sacerdotisa de cabello azul lo detuvo.

 

Klaus aún parecía insatisfecho, pero la sacerdotisa, llamada Roll, se acercó y se arrodilló junto a las mujeres aventureras.

 

“Dios mío, Dios del Agua. Muéstranos el camino y otórganoslo”.

 

Ella cortó su dedo con algo como un emblema en su pecho, y Loren, mirándola, murmuró sin pensar.

 

“Ella realmente parece una sacerdotisa”.

 

“¿Estás diciendo que no me veo como una?”.

 

Loren apartó su mirada mientras Lapis lo fulminaba con la mirada desdeñosa.

 

Él no tenía intención de murmurar eso en voz alta, y si alguien le preguntaba si Lapis lucía y actuaba como una sacerdotisa, tendría problemas para dar una respuesta a esa pregunta.

 

Mientras ellos estaban en ello, Roll había terminado de examinar a las aventureras muertos, se puso de pie y sacudió el polvo de sus rodillas.

 

“Veo impureza de sus cuerpos. De hecho, pronto se convertirán en no-muertas”.

 

“En serio… Esta es otra situación molesta que tenemos aquí”.

 

Aunque no se pudo evitar, tenían que explicarles, a los miembros del grupo de aventureras muertas, por qué tenían que ser cremadas, y también tenían que preservar sus pertenencias y encontrar un lugar para incinerarlas.

 

También necesitaban reunir cosas para avivar el fuego.

 

Broas suspiró ante el aumento inesperado en la carga de trabajo, pero sabía que suspirar no los llevaría a ninguna parte. Se rascó la cabeza y comenzó a trabajar en lo que había que hacer.

 

No podían hacer la cremación cerca del campamento.

 

Después de explicar la situación a los miembros del grupo de aventureras muertas, los cuerpos fueron llevados lejos del campamento y cremados.

 

Afortunadamente, desde que el sol se había puesto, ellos no pudieron ver el humo subir, pero ver el fuego iluminar su entorno en una luz roja no era la mejor sensación, incluso para Loren.

 

“Las cosas se ponen bastante extrañas”.

 

Loren asintió ante las palabras de Lapis mientras terminaba de armar su carpa y poner su saco de dormir adentro.

 

Su mirada* estaba dirigida a Shayna, quien estaba sentada sola junto a un tronco.

(NT: Refiriéndose a Lapis).

 

Aunque no sabían qué lo causó, todas las personas que estaban en la misma caravana colapsaron, y dos incluso murieron.

 

No era sorpresa que todos tuvieran miedo de ella.

 

Pero la misión era llevarla a salvo a Hanza, por lo que no podían tratarla con rudeza.

 

Así que decidieron poner la carpa de Shayna en el medio del campamento y tener la carpa de todos alrededor, pero era obvio que solo estaban tratando de distanciarse de ella.

 

Loren decidió que este tipo de tratamiento no era bueno para una chica de diez años, así que tomó su decisión, pero antes de que pudiera decirle a Lapis, ella se acercó y le dijo.

 

“Creo que está bien hacer lo que crees que es correcto”.

 

“¿Estás bien con eso?”.

 

Loren confirmó con Lapis, a pesar de que ella acababa de darle el visto bueno.

 

“No me importa. ¿Hay alguna razón para que te detenga?”.

 

Lapis puso su mano en la frente de Loren.

 

Cuando sintió una sensación de cosquilleo cuando ella la movió como si le estuviera dando palmaditas en la cabeza, Loren la miró.

 

“Todo lo que te pido es que vengas conmigo cuando yo quiera hacer algo, y déjame acompañarte cuando tú quieras hacer algo. No tengo la intención de obligarte a hacer algo, ¿sabes?”.

 

“Eso es otro…”:

 

“Así que adelante, haz lo que quieras hacer”.

 

Mientras Lapis lo despedía con una sonrisa en su rostro, Loren caminó hacia Shayna, quien estaba sentada sola en el medio del campamento, y la llamó.

 

“Hey, si quieres, ¿quieres venir a comer con nosotros?”.

 

La comida que le dieron a Shayna eran raciones insípidas.

 

Era pan duro y carne seca que se podía comer sin cocinar, pero ella no lo había tocado en absoluto.

 

Loren sintió que otros lo miraban mientras Shayna levantaba su cabeza hacia la voz que se dirigía hacia ella, pero continuó.

 

“No sabe bien cuando comes sola, ¿verdad?”.

 

“Umm, bueno… simplemente no tengo ganas de comer”:

 

Ella debió pensar que Loren estaba enojado de que ella no hubiera tocado su comida, y lo miró con ojos cautelosos.

 

Mientras Loren se preguntaba si su rostro era tan aterrador, él agitó su mano, haciéndole saber que no estaba enojado con ella en absoluto.

 

“Deberías comer al menos un poco, porque mañana tenemos un día entero de viaje, ¿sabes?”.

 

“Sí… Lo entiendo, pero ¿no sería una molestia…?”.

 

Si se le administra este tipo de tratamiento de manera tan directa, incluso una chica de diez años podría adivinar en qué tipo de situación se encontraba.

 

“No te preocupes por eso. Mi miembro de grupo dijo que a ella tampoco le importa”.

 

“B-Bien. Entonces… me uniré a ti por un tiempo”.

 

Loren se acercó a Shayna y le hizo señas para que lo siguiera mientras ella se ponía de pie.

 

Mientras algunos los miraban disgustados y otros cálidamente, Klaus dijo en voz alta para que todos en el área pudieran escuchar.

 

“Como se espera del rango cobre, eres tan bueno en halagar a tu cliente. Estás tratando de obtener una buena impresión para así recibir más recompensas, ¿verdad? De otro modo, no tratarías de acercarte a algo como…”.

 

Necesito callarlo.

 

A él no le molestaba, pero decidió que no era algo que Shayna debería escuchar, así que agarró el tronco contra el que ella estaba sentada con una mano y lo levantó.

 

Él estaba a punto de tirarlo en dirección a Klaus, pero algo pasó volando a su lado antes de poder dejarlo ir.

 

 

Loren se congeló y vio a Klaus ser golpeado en la cara por el objeto y caer sobre su espalda.

 

Mientras bajaba lentamente el tronco, vio que el objeto que pasó volando fue una pieza de leña.

 

 

Luego también descubrió que fue Lapis quien lo arrojó con todas sus fuerzas.

 

Ange y Roll corrieron al lado de Klaus.

 

La caballero, llamada Layla, fulminó con la mirada a Lapis, pero inmediatamente apartó su mirada.

 

“Lapis, ¿está bien si echo un vistazo?”.

 

El rostro de la caballero estaba lleno de miedo.

 

Loren echó un vistazo y fue capaz de identificarlo.

 

Loren se detuvo entre Lapis y Shayna para bloquear su vista y le preguntó a Lapis, y ella dio una respuesta alegre.

 

“No hay ningún problema en absoluto. Puedes venir con Shayna”.

 

Shayna no podía ver a Lapis porque Loren estaba en el camino.

 

Mientras miraba a Loren, confundida, él le dio unas palmaditas en la cabeza para hacerle saber que todo estaba bien, y decidió que nunca trataría de adivinar lo que la caballero veía a sus espaldas.

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