Después de enterrar a los resucitados, continuaron por el camino.

 

El encuentro con los no-muertos les dio a algunos de ellos la idea de volver a Kauffa, pero como aceptaron la misión sabiendo que habría algún tipo de peligro en el camino, regresar no era una opción.

 

Mientras se preparaban para enterrar los cuerpos, Loren revisó sus pertenencias, pero ninguno de ellos tenía nada de peculiar, y las únicas cosas que tenían eran carteras y joyas, nada que le permitiera saber quiénes eran o de dónde venían.

 

Pero, por otro lado, eso mismo le decía que eran gente común de una ciudad cercana.

 

Cargaron las pertenencias en las caravanas por si acaso.

 

Si tenían parientes, ellos necesitaban devolvérselas, y aunque no lo hicieran, servirían como prueba de que habían derrotado a monstruos no-muertos. Pero incluso así, llevar las pertenencias de los muertos no era la cosa más feliz, y la moral del grupo se hundió ligeramente.

 

Klaus y su grupo, que habían derrotado al grupo de resucitados por sí mismos, ahora eran reconocidos y tenían una alta evaluación entre los aventureros. Pero Loren continuó ignorándolo, mientras él seguía enviando miradas presumidas a hacia él.

 

Después de un tiempo, un incidente que bajó la moral del grupo aún más sucedió.

 

El conductor de la caravana, en la que Loren y Lapis estaban, había muerto

 

Loren notó que la caravana se movía de forma poco natural, a pesar de que no los atacaban, y se dirigió al asiento del conductor. Cuando tocó el hombro del conductor, el conductor de repente cayó de la caravana.

 

Él entró en pánico y agarró las riendas y detuvo la caravana, pero el conductor ya estaba muerto.

 

La causa de su muerte era desconocida.

 

Lapis inmediatamente lo examinó, pero todas las heridas en el cuerpo eran arañazos y moretones por la caída de la caravana, y no pudo encontrar nada que pudiera haber sido la causa de su muerte.

 

Además de eso, el cuerpo ya estaba mitad de camino de no-muerto, por lo que tuvieron que incinerarlo en el lugar.

 

“¿Qué diablos está sucediendo?”.

 

Sentada junto a Loren estaba Lapis, quien conducía la caravana.

 

Aparentemente, los sacerdotes del Dios del Conocimiento también sabían conducir, y Loren pensó que, si el Dios del Conocimiento era tan factótum*, tal vez más personas deberían comenzar a seguirlo.

(NT: Persona que desempeña todas las funciones de una casa empresa o establecimiento).

 

“Desearía saberlo”.

 

En el otro lado de Lapis, Shayna estaba sentada, inclinada sobre Lapis, durmiendo profundamente.

 

Ella parecía que estaba durmiendo pacíficamente, pero Loren frunció el ceño ligeramente mientras se preguntaba qué estaba pensando en su situación actual.

 

Ella no había comido mucho desde el día anterior.

 

Se veía bien, así que parecía que todavía tenía algo de fuerza en ella, pero no comer nada preocupaba a Loren.

 

La comida era importante sin importar lo que hicieras.

 

Dado que ella no estaba comiendo, Loren decidió que ella debía estar estresada mentalmente. Mientras seguía alerta sobre lo que los rodeaba, Lapis le murmuró algo.

 

“Parece que hay algunos en esa dirección”.

 

Lo dijo tan repentinamente que Loren no pudo entender lo que estaba diciendo, y después de un momento, se dio cuenta de lo que ella había querido decir y miró hacia la dirección que estaba encarando.

 

Vio una gran llanura, pero no pudo encontrar nada de lo que Lapis había hablado.

 

Se sintió aliviado y pensó que debió preocuparse demasiado, pero Lapis dio un golpe adicional.

 

“No pueden ser vistos por ojos humanos”.

 

Loren entonces recordó.

 

Aunque no se podía notar con solo mirarlos, los ojos de Lapis eran artificiales.

 

Sus extremidades también eran prótesis, y estaban siendo utilizadas para ocultar el hecho de que Lapis era una demonio.

 

Loren lo descubrió durante su primera misión como aventurero, y también aprendió que el objetivo de Lapis era ganar experiencia y buscar sus extremidades y ojos perdidos.

 

Dejando eso de lado, dado que sus ojos eran artificiales, no sería sorprendente si hubiera algún tipo de función especial incorporada en ellos.

 

“Hay algunos allí también. Alrededor de veinte de ellos”.

 

“¿Qué pasa con esta área?”.

 

Lapis inclinó su cabeza hacia Loren, quien había dejado de intentar buscar en el área y murmuró con voz baja.

 

Mientras la caravana se alejaba ligeramente del camino, Lapis arregló la trayectoria y susurró en voz baja.

 

Ambos trataban de ser considerados con Shayna, quien todavía estaba durmiendo.

 

“Hay un montón de no-muertos vagando a plena luz del día. Eso significa que hay una fuente en alguna parte”.

 

“Es un pensamiento bastante deprimente cuando va a ser de noche lo suficientemente pronto”.

 

Los no-muertos eran más activos durante la noche que durante el día.

 

Podían ver bastantes de ellos durante el día, y Loren no pudo evitar sentirse melancólico al pensar en cuántos habría una vez que se pusiera el sol.

 

“En el caso de una emergencia, tomemos a Shayna y huyamos. Está bien, definitivamente seremos capaces de alcanzar Hanza”.

 

“¿Soy el único que siente que hay más no-muertos cuanto más nos acercamos a Hanza?”.

 

“Jajaja. Eso es algo tan desagradable de decir”.

 

“No es algo de lo que reírse, cielos…”.

 

Loren suspiró, pero sus preocupaciones pronto comenzaron a hacerse realidad cuando llegó la noche.

 

Mientras trataban de encontrar un lugar para pasar la segunda noche, muchos tipos diferentes de no-muertos se volvieron activos y comenzaron a atacarlos.

 

“¡Maldición! ¡¿Qué es esto?! ¡No se terminan nunca!”.

 

Broas gritó, sangre y carne volaban a su alrededor mientras balanceaba sus hachas. A su alrededor había una gran cantidad de zombis, con sus músculos e intestinos debajo de la carne podrida.

 

Si se tratara de unos pocos o incluso de un grupo de tamaño decente de ellos, podrían haber tratado con ellos sin ningún problema, pero frente a un número interminable de no-muertos, incluso los aventureros de rango hierro tendrían un momento difícil.

 

Los aventureros se cansarían y eventualmente no podrían moverse, pero para los no-muertos, tales cosas no existían.

 

Eso significaba que, sin importar cuánto los cortaran o golpearan, mientras una parte de ellos pudiera moverse, continuarían atacando.

 

Para agregar a eso, había resucitados mezclados con los zombis cada tanto.

 

Como eran monstruos de rango superior que zombis, eran más fuertes y se movían más adecuadamente que ellos, y no sentían fatiga también.

 

Se unieron a los zombis, que rodeaban a los aventureros, y comenzaron a atacar también.

 

“¡D-Deténganse! ¡Aléjense de mí!”.

 

“¡Ow, duele, duele! ¡Deja de morder! ¡Deja de comerme!”.

 

Las mujeres aventureras, que habían estado viajando con Shayna y perdieron la conciencia el primer día, estaban lejos de estar completamente curadas, y se cansaron más rápido que los demás. Los zombis las derribaron y comenzaron a morder la carne que no estaba protegida por su armadura o ropa.

 

Los otros aventureros trataron de ayudarlas, pero los resucitados los atacaron como si esperaran que se alejaran, los derriban y comenzaban a morderles sus gargantas.

 

“O-Onii-san…”.

 

Por supuesto, Loren, Lapis y Shayna estaban en el medio de ello también.

 

Con Lapis de pie cerca de él y Shayna aferrándose a su cintura, Loren extendió su mano hacia su arma, la agarró y murmuró.

 

“La probaré con carne podrida, ¿huh…? Desafortunado”.

 

“¿Tienes tiempo para quejarte?”.

 

“No mucho, aparentemente”.

 

Mientras hablaba, quitó la tela alrededor de su arma, la sacó por completo y dio un amplio golpe.

 

A medida que la hoja gigante corría a través de un arco lateral, zombis y resucitados por igual eran derribados o aplastados, y la carne y la sangre llovían a su paso.

 

El ataque de Loren no terminó allí, y cuando la hizo girar en un arco de retorno, más zombis volaron, reducidos a trozos de carne.

 

“Whoa, ¿cómo eres incluso capaz de balancear eso?”.

 

Cuando el arma se detuvo frente a los ojos sorprendidos de Broas, su hoja negra era notable incluso en la oscuridad de la noche.

 

Había patrones grabados en oro en la hoja, pero lo que fue más sorprendente era su tamaño.

 

Era más larga y más gruesa que la gran espada que Loren usó antes, así como también un poco más ancha, y el agarre era un poco más corto por eso. Pero después de balancearla unas cuantas veces, Loren decidió que no había ningún problema y que podía usarla muy bien.

 

Una tira larga y delgada de cuero estaba envuelta alrededor del agarre para evitar que se resbalara, y el cuero en sí era negro carbón también.

 

“Se llama acostumbrarse. De todos modos, ¿qué hacemos con esto?”.

 

Loren balanceó la espada una vez más con su mano y la colocó en su hombro y le dio unas palmaditas a Shayna, quien todavía estaba aferrada de su cintura, con su otra mano para tratar de consolarla. Luego le preguntó a Broas, quien pudo correr hacia ellos gracias a la reducción del número de no-muertos.

 

El número de no-muertos que atacaron el campamento no pareció vacilar, sin importar cuántos mataran.

 

De hecho, parecía que aumentaban en número a medida que pasaba el tiempo.

 

Aunque la pregunta de dónde venían todos ellos persistía, no había tiempo para pensar en eso, pero en cambio, si no encontraban una manera de escapar de esta situación, era obvio que serían sobrepasados ​​tarde o temprano.

 

“¿Por qué hay tantos de ellos?”.

 

Mientras Loren daba otro balanceo con su gran espada y cortaba a algunos no-muertos, Lapis, quien bailaba esquivando los agarres de los zombis, respondió.

 

“Debe ser porque somos los únicos seres vivos en el área. Para los no-muertos, los seres vivos son como fogatas. Se arremolinan como polillas a la llama”.

 

“Esa no es una buena señal. Broas, avanzar o regresar, ¿cuál crees que es mejor?”.

 

Loren le preguntó a Broas cuál era la mejor decisión, pasar a los no-muertos y continuar a Hanza o si volver a Kauffa.

 

En ese punto, casi todos los aventureros fueron aniquilados, y era difícil continuar con la misión. Broas gimió ante las dos opciones que le dieron.

 

“No es como si fuera el líder de todos aquí, ya sabes”.

 

“Incluso así. No me voy a quejar después”.

 

Broas debería haber estado en un grupo, pero Loren no vio a nadie de ese tipo con él.

 

Loren no estaba seguro si se separaron o cayeron presas de los no-muertos, pero decidió que la opinión de un veterano como Broas era la más confiable en esta situación.

 

“Entonces deberíamos dirigirnos hacia Hanza. Ya no se trata más de la misión. Puede haber menos no-muertos hacia Kauffa, pero es mejor si vamos a Hanza incluso si hay más no-muertos porque está mucho más cerca. No hay forma de que sea invadida”.

 

“¿Tienes una idea mejor, Lapis?”.

 

“No se me ocurre ninguna”.

 

“¿Estás bien con eso, Shayna?”.

 

Loren le preguntó a la chica que todavía se aferraba a su cintura, y ella asintió.

 

“Entonces está decidido. ¿Hay una caravana que todavía podamos usar?”.

 

Por alguna razón, los no-muertos como los zombis o resucitados no atacaban a seres vivos que no fueran humanos.

 

Solo atacaban a aquellos que eran similares a ellos, y no atacaron animales como caballos.

 

Así que todos los caballos estaban bien, pero dos de las tres caravanas fueron arrastradas por los caballos en pánico.

 

La última era el que Loren estaba montando, y escapó al daño porque soltaron su caballo de la caravana y lo ataron a un poste*.

(NT: Si están en un bosque debería ser en un árbol, pero así estaba en inglés).

 

“Me ocuparé de los no-muertos en el área. Broas, conecta el caballo a la caravana. Lapis, pon a Shayna allí para que podamos partir en cualquier momento”.

 

“Entiendo”.

 

“¡Te entiendo! ¡Maldición, ninguno de mi grupo está vivo!”.

 

Broas lloró mientras se ponía a trabajar.

 

Lapis tomó al Shayna de la cintura de Loren, corrió hacia la caravana y la metió dentro.

 

Mientras estaban trabajando, Loren tomó la gran espada de su hombro y la balanceó una vez más, usando la fuerza bruta para repeler al no-muerto que se les estaba acercando.

 

“¡Aquellos que todavía estén vivos, vengan aquí! ¡Vamos a abrirnos paso hacia Hanza!”.

 

Aunque no tenía intención de ayudar a nadie más, él no quería dejar a nadie atrás, así que llamó, pero nadie respondió a su voz.

 

Loren pensó melancólicamente que debían ser los únicos vivos, pero luego vio que los no-muertos eran derribados en una fila que venía directamente hacia ellos.

 

“No puedo creer que, de todos, eres el que está vivo, rango bajo”.

 

“Esa es mi línea”.

 

Los que vinieron fueron Klaus, quien estaba maldiciendo a medida que se acercaba, y los miembros de su grupo.

 

Aunque estaban cubiertos de sangre y suciedad, el hecho de que todavía estuvieran vivos le decía lo hábiles que eran. Pero para Loren, no eran realmente los que él recibiría con los brazos abiertos.

 

“¿Ir a la ciudad de Hanza? ¿Cuáles son las probabilidades?”.

 

“Muy bajas. Si no te gusta, ve a alguien más”.

 

Klaus frunció el ceño mientras Loren le escupía, pero no había nadie más vivo en el área, y cada uno de ellos sabía que no había tiempo para pensar en otra forma.

 

“Klaus, este no es el momento de discutir”.

 

“Así es, Klaus. Necesitamos trabajar juntos para salir de esto”.

 

En la discusión de Layla y Roll, Klaus siguió a Loren a regañadientes a la caravana.

 

No importaba lo que pensara de ellos, Loren no tenía la intención de expulsar a alguien que todavía estuviera vivo, así que señaló a la caravana con la cabeza, diciéndoles que se dieran prisa y que entraran.

 

Klaus devolvió una mirada fulminante mientras procedían a caminar hacia ella.

 

Mientras Loren pensaba que tal vez deberían haberlos dejado atrás, algo detrás de la chica maga del grupo de Klaus, quien era la última en la fila, llamó su atención. Cuando vio lo que era, gritó reflexivamente en voz alta.

 

“¡Esquiva!”.

 

“¿Huh?”.

 

Loren no estaba seguro de si la maga llamada Ange se dio cuenta de que su advertencia era para ella.

 

Ella lo miró con una expresión perpleja y dejó escapar una pequeña voz.

 

Inmediatamente después, algo la atrapó con un deslizamiento lateral, la levantó y la sostuvo en alto sobre el suelo.

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