Inicio / Broke Mercenary – Capítulo 5: Recuperación Para Rendirse

La conversación con Lapis continuó hasta la mañana.

 

Aunque Loren pensó cambiar el turno de guardia con Sarfe en un punto, despreció la idea de meter la cabeza en una carpa donde se hicieron actividades. Él concluyó que sería mejor si simplemente continuara vigilando hasta la mañana.

 

La actividad dentro de la carpa terminó bastante tarde en la noche, y Loren pensó que Lapis regresaría a su carpa a dormir. Se sorprendió cuando ella dijo que lo acompañaría hasta la mañana.

 

Aunque Loren no se iba a quejar acerca de tener a dos personas vigilando, le preocupaba que la falta de sueño afectara a Lapis durante el día. Pero después de que ella le dijera que allá en la iglesia había momentos en los que no se le permitía dormir y que quedarse despierta una noche no era un problema, él aceptó con gusto su oferta.

 

Los dos conversaron interminablemente hasta la mañana.

 

Lapis no tenía mucho que ofrecer, ya que creció en la iglesia, pero hizo todo lo posible para mantener la conversación en marcha buscando cosas de qué hablar, y Loren agradeció sus esfuerzos.

 

Pero cuando la conversación se dirigió a Loren acerca de cuándo todavía era un mercenario, había partes de las que él era reacio a hablar.

 

Se preguntó por qué una sacerdotisa, que creció en una iglesia, querría escuchar sus experiencias como mercenario, pero concluyó que, como aventurera novata, quería obtener todo el conocimiento posible para ayudarse a sí misma. Mientras intentaba responder lo mejor posible a sus preguntas, llegó la mañana.

 

“¿Huh? Ya es de mañana. ¿Qué pasó con mi turno?”.

 

“No te preocupes por eso. Lo que es pasado es pasado”.

 

Tal vez los rayos del sol llegaron a la carpa. Sarfe salió y le preguntó a Loren de una manera confusa, pero Loren respondió, ocultando su irritación.

 

Cuando vio que Naron y Oxy aparecían desordenadas sin ningún tipo de vergüenza, un suspiro escapó de su boca antes de que cualquier clase de queja pudiera hacerlo.

 

Mientras observaba a Sarfe rascándose la cabeza con una expresión avergonzada, él tomó la firme decisión de abandonar el grupo una vez que el trabajo estuviera terminado y buscar una forma diferente de ganar dinero.

 

“Nos vamos tan pronto como comamos. No es mucho más lejos para la aldea”.

 

Loren golpeo su rostro con su palma, irritado con el aldeano que no entendía por qué lo decía. Sarfe y su grupo respondieron con una voz alegre, aparentemente inconsciente de la situación. Lapis dejó escapar una risa preocupada.

 

El resto del viaje fue pacífico, sin encuentros con enemigos ni problemas.

 

Aparentemente, era cierto que de vez en cuando soldados y aventureros eliminaban monstruos y ladrones cerca del camino.

 

La aldea a la que llegaron era una aldea pionera normal.

 

Protegido del daño externo por una valla simple, pero fuerte, estaba un grupo de casas hechas de troncos.

 

Los campos estaban ubicados fuera de la valla, pero eso no se podía evitar.

 

La aldea fue construida para crear más tierras de cultivo, por lo que, si intentaban expandir la valla cada vez que construían un nuevo campo, la tarea sería interminable y les costaría más mano de obra también.

 

Era la cantidad mínima de defensa posible, y no podía proteger a los aldeanos de los peligros del exterior.

 

Vivir en una aldea así requería comprender que el peligro siempre estaba cerca, y era mucho más difícil vivir en ella que vivir dentro de una ciudad.

 

Justo al lado de la aldea había un gran bosque. Loren lo miró mientras bajaba del carruaje, pensando que debía ser el bosque donde habían aparecido los goblins. Cuando comenzó a estirar y aflojar su cuerpo, Sarfe se bajó del carruaje y dijo:

 

“Muy bien, vamos”.

 

Era justo antes del mediodía, así que ir al bosque no era un problema.

 

Pero Loren pensó que era normal saludar primero al cliente, el jefe de la aldea, y repasar los detalles del trabajo, pero cuando se lo contó a Sarfe, Naron le frunció el ceño.

 

“Solo tenemos que cazar a los goblins. ¿Por qué deberíamos repasar los detalles?”.

 

“Para preguntar sobre los números y cosas. Y pensé que era normal saludar al cliente…”.

 

“Solo podemos tener al tipo que nos llevó aquí para decirle a la aldea que le diga al jefe. ¿Cuánto tiempo vas a hacer que aceptemos un trabajo tan fácil?”.

 

Loren creía que no importaba cuán difícil, un trabajo era un trabajo.

 

Por eso, Loren pensó que deberían saludar al cliente, pero dejó escapar otro suspiro sabiendo que el grupo no aceptaría su punto de vista.

 

Incluso en grupos de mercenarios, el líder que saludaba al cliente tenía sentido común, pero, aparentemente, eso no se aplicaba a la línea de trabajadores llamada aventureros.

 

“Le diré al jefe, así que ustedes pueden seguir adelante y terminarlo lo antes posible”.

 

Escuchando al aldeano decir eso, Naron miró a Loren.

 

Loren dejó de intentar convencerlos y, al ver que Loren no decía nada, Naron resopló con una expresión de orgullo en su rostro. Sarfe puso su mano sobre su cabeza y les dijo a todos en el grupo:

 

“Vamos a terminar esto rápidamente para que la aldea pueda estar sana y salva”.

 

“Sí. No necesitamos este mercenario sensible para hacer este trabajo”.

 

“Naron, va a ser nuestro escudo durante la batalla. No hay forma de que no lo tomemos”.

 

Loren tocó la empuñadura de su espada, no divertido por el hecho de que pensaran en él como un escudo de carne.

 

No tenía ninguna objeción de ser la primera línea, pero no había forma de que se sintiera bien por ser tratado como un objeto.

 

“Um… me aseguraré de curarte cuando te lastimes”.

 

Loren no estaba seguro de si ella estaba tratando de hacerlo sentir mejor, pero tan pronto como dijo eso, la voz malhumorada de Naron sonó.

 

“Curarlo es un desperdicio. Solo guárdalo para cuando Sarfe se lastime”.

 

“Uh… huh”.

 

Las fuertes palabras de Naron abrumaron a Lapis, pero Loren miró hacia ella y negó con la cabeza, diciéndole que no se preocupara por eso.

 

Ahora que lo pensaba, lo único que tenía en su bolsa eran las provisiones que compró. No tenía suficiente dinero para comprar otros artículos esenciales, como medicamentos, y si se lesionara gravemente, no podría hacer nada al respecto.

 

Su estado de ánimo no mejoró, ya que decidió que cuando llegara a lo peor, tendría que rasgar sus ropas para usarlas como vendas.

 

Mientras tanto, Sarfe y las demás se despidieron del aldeano y comenzaron a adentrarse en el bosque.

 

Loren sabía que si llegaba tarde estarían enojados con él de nuevo, así que rápidamente los siguió, sin esperar algo más que empeoraría su humor.

 

“De acuerdo, por ahora, me quedaré al frente y Naron me respaldará. Oxy y Lapis se quedan atrás y Loren toma la retaguardia”.

 

Loren asintió en silencio.

 

Era una formación sólida y razonable, pero carente de interés al mismo tiempo.

 

Significaba que Sarfe al menos sabía lo básico de moverse juntos como un grupo.

 

Mientras vigilaba la retaguardia, Loren no pudo evitar pensar que, debido a que no recopilaron ninguna información sobre los goblins de la aldea, esto los hizo vagar sin rumbo por el bosque, haciendo que la búsqueda tomara más tiempo.

 

Era como tratar de pescar en un estanque sin saber si había peces en él o no.

 

En este caso, Loren y el grupo eran el cebo.

 

Preguntar acerca de puntos específicos en los que se puede capturar peces significaba una alta probabilidad de obtener una captura, pero poner el cebo en un anzuelo y arrojarlo al azar dependía completamente de la oportunidad, y también era muy inconsistente.

 

“Hey, mira, Sarfe. Frambuesas”.

 

“Frambuesas, ¿huh? No he comido por un tiempo ahora. Llevemos algunos con nosotros”.

 

“Um, ¿todos? ¿No deberíamos centrarnos en encontrar los goblins primero…?”.

 

Después de un tiempo, Loren no pudo evitar querer irse.

 

Sin ninguna información, ellos de hecho habían estado deambulando en el bosque, sin ninguna esperanza de completar la misión. Además de eso, Sarfe y las dos chicas mostraron interés en las frambuesas, de todas las cosas, y procedieron a recogerlas.

 

Lapis, tan nerviosa como estaba, intentó detenerlos, pero ninguno de ellos pareció escuchar lo que ella estaba diciendo.

 

En este punto, Loren ni siquiera tenía ganas de decir nada, e incluso comenzó a esperar vagamente que todo el ruido que hicieran los tres atrajera a los goblins a su lugar.

 

“¿Crees que esto está bien?”.

 

Después de un rato, Lapis dejó de tratar de hablar con ellos y le preguntó a Loren con una mirada derrotada en su rostro. Pero Loren no pudo encontrar ninguna palabra para darle una respuesta.

 

Sería un gran problema si los mercenarios dejaran de lado la misión y comenzaran a actuar por su propia cuenta, pero dado que Loren no sabía si era lo mismo para los aventureros, no estaba seguro de si podía condenarlos por algo, pero estaba seguro de que era inútil intentar siquiera transmitirles el sentido común.

 

“Pueden hacer lo que quieran. Ya ni me importa”.

 

Loren ni siquiera trató de ocultar su tono áspero.

 

“Ah, te rendiste, ¿verdad?”.

 

“¿Estás diciendo que todavía no te rindes?”.

 

“Sin embargo, estoy muy cerca”.

 

Al ver los hombros de Lapis caer mientras respondía, Loren se sintió ligeramente aliviado.

 

Loren pensó que debía estar extremadamente cansado para sentirse aliviado por algo en este nivel. Quería hacer el trabajo lo antes posible y regresar, pero, para hacerlo, necesitaba la ayuda de Sarfe y las chicas. Incluso si se diera por vencido y se marchara, no tenía forma de pagar el regreso a la ciudad o devolverle el dinero a Lapis.

 

Loren no tuvo más remedio que ver a Naron recoger frambuesas con Sarfe siguiéndola aquí y allá, y Oxy buscando hierbas.

 

“¿Cómo estás tan tranquila acerca de esto?”.

 

Él le preguntó a Lapis, quien estaba con él mirando a los otros tres, por aburrimiento. Estaba ligeramente sorprendido cuando Lapis respondió con una mirada.

 

“No se siente demasiado bien ser tratada así”.

 

Loren comprendió al instante que ella estaba irritada con la forma en que él la llamaba. Él se detuvo por un momento y pensó en cómo llamarla sin ofenderla más.

 

“¿Lapis-san?”.

 

“Solo Lapis está bien. ¿Por qué lo dices como una pregunta?”.

 

“Nunca tuve la oportunidad de llamar a alguien del sexo opuesto por su nombre”.

 

Las únicas mujeres con las que Loren había hablado eran servidoras en el bar.

 

En general, la recolección de alimentos y suministros era realizada por otros, por lo que nunca había hablado con personas de otros negocios.

 

Como pasaban de batalla en batalla, él no se acercó lo suficiente a ninguna de ellas para llamarlas por sus nombres.

 

“Bueno, también puedes llamarme Loren”.

 

“¡No, déjame que te llame Loren-san!”.

 

Loren frunció el ceño, pensando que Lapis no quería ser tan amistosa. Lapis vio esto y se puso nerviosa, y trató de explicar a qué se refería.

 

“Es, bueno, um. Es solo que debido a la forma en que suelo hablar, me hace decir nombres así. No es que no quiera familiarizarme demasiado, y bueno…”.

 

“Puedes llamarme como quieras”.

 

Loren volvió a sentir un ligero alivio al ver a Lapis agitando sus manos e intentando explicar lo que quería decir. Luego miró al resto del grupo, que no le prestó atención a él ni a Lapis en absoluto, y comenzó a orar por los goblins para que los ataquen.

 

 

 

(ETN: “-san” se dice después de un nombre para mostrar respeto por esa persona o si uno no está demasiado familiarizado con esa persona. En este caso, Loren dice “Lapis-san” porque, aunque él está tratando de ser amable, todavía no es tan cercano.

 

En el caso de Lapis, así es como ella llama a las personas cuando habla. Aunque Lapis llama a Loren “Loren-san”, de ahora en adelante lo escribiré como “Loren”, porque básicamente quiere llamarlo por su nombre).

 

 

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