Inicio / Broke Mercenary – Capítulo 8: Colapsando Para Huir

“¡Supongo que no saldré de esto fácilmente!”.

 

No había ningún lugar para correr, siendo atrapado por los dos grupos.

 

Cuando Loren decidió que la única salida era atravesarlos, escuchó a Oxy terminar de cantar su hechizo.

 

“¡Esparce las arenas, trae el sueño! <<Sleep>>”.

(NT: Dormir).

 

Basándose en los movimientos y la línea de visión de Oxy, Loren vio que lo estaba usando en los goblins del frente y estaba irritado por su decisión.

 

Él sabía que ella estaba tratando de ayudar a Sarfe y Naron, pero si se retiraban con éxito, era mejor usarlo en los goblins detrás de ellos.

 

Pero Oxy estaba demasiado concentrada en ellos y no parecía haber notado a los goblins detrás de ellos.

 

Loren cambió de opinión y pensó que todavía tenían una oportunidad si al menos podían atravesar a los goblins en el frente, y esperando a que el hechizo de Oxy tuviese efecto. Pero entrecerró sus ojos, al ver una extraña luz procedente del collar del mago goblin.

 

Al mismo tiempo, por una razón desconocida, Lapis, quien Loren todavía la sostenía por el cuello, se volvió flácida.

 

Cuando se le doblaron las rodillas, Loren inmediatamente la soltó y antes de que sus rodillas pudieran golpear el suelo, logró atraparla y tenderle un hombro.

 

“¡Hey! ¿Qué sucede?”.

 

“Esto es…”.

 

Él no tuvo tiempo de ver qué pasaba con Lapis, quien parecía atónita, porque escuchó la voz aterrorizada de Oxy.

 

“¿Qué? ¡¿Cómo?!”.

 

Loren pronto descubrió por qué.

 

Aunque el hechizo <Sleep> había sido usado, no había señales de que alguno de los goblins se fuera a dormir. Los goblins corrieron hacia Sarfe y Naronn de inmediato.

 

“¡Bastardos! ¡Aléjense de mí!”.

 

“P… ¡Para! ¡Déjame ir!”.

 

No había forma de que Sarfe pudiera levantarse y luchar con un hombro y una pierna lesionados.

 

Naron, quien se lesionó el flanco, tampoco pudo ir contra ellos y estos la empujaron al suelo.

 

“¡Hey! ¡Aléjense de ella!”.

 

Los goblins no mostraron piedad, bajando sus armas sobre Sarfe.

 

Mientras las espadas se perdían en su carne y los garrotes golpeaban hueso tras hueso, Sarfe gritó de dolor.

 

Naron gritó cuando los goblins comenzaron a rasgar su ropa.

 

Oxy se puso pálida al verla y antes de que pudiera hacer algo, los goblins la abordaron por detrás y la cubrieron, sin dejarla gritar.

 

Loren sabía que no podía salvarlos.

 

Luego comenzó a avanzar.

 

Por un segundo, la idea de dejar a Lapis pasó por su mente.

 

Lapis no podía mover sus extremidades, mucho menos agarrar el hombro de Loren, y Loren la estaba llevando. Para él, ella era peso muerto.

 

Si la dejaba, sería capaz de moverse más rápido y los goblins se centrarían en nueva presa, dejándolo escapar con poco o ningún problema.

 

El único problema era lidiar con la culpa más tarde, pero considerando las ventajas, pensó que no era una mala elección.

 

Lapis miró a Loren, quien todavía estaba tratando de decidir, y suspiró.

 

“No se puede evitar, solo déjame”.

 

Ese era un tono completamente diferente ahora.

 

Loren estaba más sorprendido de que ella le dijera que la dejara allí, que el cambio en la forma en que hablaba.

 

“Estoy en el camino, ¿correcto? No matarán a una mujer tan fácilmente, pero te matarán seguro. No me molestes y vete”.

 

Él sintió un sentimiento de derrota en su voz.

 

Pero lo que le llamó la atención fue que ella estaba diciendo todo esto solo por él.

 

Entonces, lo que Loren hizo fue sujetar silenciosamente la espada con su mano izquierda y poner a Lapis debajo de su brazo derecho.

 

“¿Hey?”.

 

“Cállate, podrías morderte la lengua”.

 

Después de agarrarla mejor, apretó sus dientes, dio un paso adelante y de repente comenzó a correr hacia la salida.

 

Todos los gritos detrás de él y los gemidos extraños provenientes de Lapis ya no llegaban a sus oídos.

 

Él balanceó su brazo izquierdo en un amplio arco justo en la base del cuello de un goblin.

 

El cuerpo del goblin se rompió en dos pedazos y Loren los pateó, luego golpeó la frente de otro goblin que saltó sobre él.

 

La hoja se alojó en su cabeza y se rompió.

 

Loren, tan pronto como sintió que se rompía, arrojó el resto de la espada a otro goblin, luego tomó un garrote y continuó acelerando.

 

Pasó rápidamente junto a Sarfe, quien estaba siendo despedazado en un charco de sangre, y Naron, quien fue desnudada y sujetada al suelo, y se dirigió directamente hacia los arqueros.

 

Algunas flechas fueron disparadas a corta distancia.

 

No importaba cuán malos fueran al usar arcos, Loren estaba lo suficientemente cerca como para que fuera casi imposible pasar por alto.

 

Pero para sorpresa de los goblins, ni siquiera una de ellos logró golpear a Loren, y antes de que pudieran actuar confundidos, recibieron un rodillazo en la cara y volaron.

 

Justo antes de que se lanzaran las flechas, Loren inmediatamente saltó a un lado y, tan pronto como las flechas pasaron volando, él saltó y pateó la pared, impulsándose hacia los goblins y aterrizó el ataque.

 

Él ni siquiera se molestó en mirar su trabajo mientras continuaba corriendo, a una velocidad que parecía imposible de alcanzar mientras sujetaba a una persona.

 

Corrió hacia el mago goblin, quien estaba detrás de más arqueros.

 

Pero el mago goblin no estaba listo para retroceder sin luchar.

 

Este comenzó a murmurar algo, levantó un dedo y se lo señaló a Loren. Una bola de fuego apareció en la punta y comenzó a moverse en dirección a Loren.

 

Era el hechizo mágico de nivel principiante <Fire Bullet>, y esta voló hacia él más rápido que las flechas.

(NT: Bala de Fuego).

 

Loren no pudo esquivar a tiempo y le golpeó en el hombro izquierdo.

 

 

Loren hizo una amarga expresión ante el impacto y el dolor del fuego quemando su carne, pero no fue suficiente para frenarlo en absoluto.

 

El mago goblin, sorprendido de que el hechizo no detuviera a Loren, estaba preparando otro hechizo.

 

“¡Demasiado lento!”.

 

Por supuesto, Loren no estaba dispuesto a darle tiempo a usar otro hechizo.

 

Cortando el dolor en su brazo izquierdo de su conciencia, embistió contra el mago goblin.

 

Dio un gran balanceo y el golpe inmediatamente aplastó su cabeza.

 

Al mismo tiempo, arrojó el garrote, ahora roto, y antes de que el mago goblin pudiera caer al suelo, se acercó y arrebató el collar que emitía la extraña luz cuando Oxy usó su hechizo.

 

“Me gustaría que lo dejaras”.

 

Lapis murmuró en voz baja, mirando el collar por la esquina de su ojo, pero Loren la ignoró y saltó al túnel frente a ellos.

 

Era el otro camino del que ellos llegaron, pero no tenían otra opción.

 

Había una posibilidad de que el túnel llevara a un espacio más pequeño, pero había túneles laterales y Loren rezó para que pudieran usarlos para esquivar a los goblins y escapar.

 

“¿Cómo estás corriendo tan bien sin luz?”.

 

Lapis le preguntó, sonando impresionada.

 

Su tono era mucho más relajado, pero carecía de la cortesía que tenía la forma habitual de hablar de Lapis, y Loren se preguntó si ella estaría emitiendo aires hasta ahora, pero él no respondió y siguió corriendo.

 

“¿No me digas que puedes ver en la oscuridad?”.

 

“Cállate, eres ruidosa. No me puedo concentrar”.

 

No había forma de que Loren pudiera ver a dónde iba en el oscuro túnel.

 

Pero cuando era un mercenario, aprendió a descubrir su entorno utilizando los reflejos de los sonidos que él hacía.

 

Era una técnica que se usaba principalmente en épocas en las que no podían usar una luz, como durante una emboscada, y aunque ayudaba, no era la más precisa. Si él perdiera su concentración, había una posibilidad de tropezar con terreno desigual o chocar contra una pared, por lo que no tenía tiempo de sobra para hablar con Lapis.

 

“Ser llevada como un saco se vuelve bastante aburrido”.

 

“No tengo tiempo para eso. Es una cuestión de vida o muerte, así que por favor, cállate”.

 

“Eso es cierto, pero ¿qué tal esto?”.

 

Tan pronto como Lapis dijo eso, una débil luz blanca brilló, iluminando sus alrededores.

 

Loren entrecerró sus ojos y se dio cuenta de que la luz provenía de su pecho y supuso que Lapis tenía algo que ver con eso. Redujo la velocidad ligeramente y miró a la chica.

 

“¿Puedes ver ahora? No te pediré que me lleves como una princesa, pero ¿al menos puedes llevarme en tu espalda?”.

 

Lapis le preguntó con sus extremidades todavía colgando.

 

Él podría haberla ignorado, pero sintió un tono extraño en su voz y suavemente la bajó de su brazo y procedió a ponerla sobre su espalda.

 

“Ah, eso es mejor. Ahora que eso está fuera del camino, Loren, gracias por salvarme allí”.

 

Tan pronto como ella se puso en su espalda, comenzó a hablar cortésmente otra vez.

 

Loren se preguntó qué significaba el cambio en su manera de hablar a medida que continuaba adentrándose en el túnel, ahora iluminado por la luz.

 

“¿Pero por qué decidiste salvarme? Dejaste a todos los demás morir allí”.

 

Loren no se estremeció ante el hecho de que ella dijo que él dejó a Sarfe y al resto morir.

 

Él sabía que ella simplemente le estaba preguntando qué estaba pensando, por lo que él le respondió de una manera desalentadora.

 

“Simplemente me sentí así. Tuviste suerte. Todavía te debo dinero. Solo elige uno. Estoy seguro de que uno de ellos es la respuesta”.

 

“¿Está bien si entiendo que Loren es una persona amable?”.

 

“Si eso fuera cierto, no habría dejado a los demás”.

 

Él le dijo a Lapis con una sonrisa irónica y un tono burlón, pero ella no pareció ofenderse en absoluto y se apoyó en su espalda.

 

“Pero todavía me salvaste, así que lo pensaré así”.

 

“Piénsalo como quieras entonces”.

 

A Loren no le importaba cómo Lapis pensaba acerca de él.

 

Cuando Loren le dijo que hiciera lo que quisiera, ella le dijo que lo haría con una sonrisa en su rostro.

 

 

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