Esté capítulo no es apto para personas menores de 15 años. Si aún así quieres seguir, es tu responsabilidad, pero si no quieres seguir, visita aquí.



 

La invasión comenzó al atardecer. Saltando fuera del oscuro bosque, había una avalancha de figuras que parecían ser Goblins. Dentro de esa oscuridad los incontables ojos rojos ardientes brillaban amenazadoramente reflejando la poca luz que quedaba. Sus números eran tan abundantes que uno no podría entender cómo Rona podía haber mencionado sólo unos escasos 50.

 

Oponiéndose a ellos estaba el lado los colonos de la aldea. Dentro de la fortaleza, los que estaban en servicio defensivo se repartieron alrededor de varias hogueras de vigilancia las cuales iluminaban las inmediaciones, garantizándoles ver dentro de la oscura noche.

 

El grupo de Shion estaba posicionado como la vanguardia, mientras los hombres jóvenes de la aldea, equipados en los brazos con hachas y arcos, los esperaban.

 

Mientras la oscuridad de la noche apoyaba a los demonios agresores, los humanos no tenían esa ventaja. Por lo tanto, se decidió que Rona conjurara magia de <Iluminación> una vez que la batalla iniciara al verter luz sobre el campo de batalla.

 

Sin embargo, era incierto si esto cubriría todo el campo de batalla.

 

El armamento usado por los aldeanos eran cosas tales como arcos de caza, hachas de carpintería y hachas de leñador, ya que no esperaban una verdadera batalla en absoluto. Y mientras que esas armas eran ciertamente poderosas en manos de hombres jóvenes, ninguno de ellos había recibido ningún entrenamiento en combate, haciéndolos completos aficionados en la batalla mortal.

 

En general, toda su fuerza de combate consistía de  12 aficionados y el grupo de Shion. Este pequeño grupo de combatientes también tenía que proteger a los 40 ancianos, mujeres y niños.

 

Por ahora, no tenía sentido en discutir cómo usar su fuerza de combate en batalla, sino en cómo escapar del asalto sin incurrir en daños significativos. Sin embargo, no había refugio seguro disponible incluso si uno consideraba escaparse.

 

Está en la naturaleza de un colono en construir la aldea en una región remota en primer lugar. Usualmente, los soldados eran contratados como guardias, pero como se trataba de una aldea recién construida, no había ninguna posibilidad de que los soldados llegaran aún, incluso si ya fueran enviados. Esto era otra gota de desgracia en el cofre ya lleno.

 

La distancia a la ciudad más cercana era de dos días en carruaje. Considerando a las mujeres y niños que eran incapaces de luchar, esta no era una distancia a la que uno pudiera fácilmente atravesar. Por ejemplo, incluso si algunos aldeanos pudieran de algún modo escapar por pura suerte, la mayoría de los aldeanos terminarían como presas de los Goblins perseguidores.

 

“Uwaah… tengo ganas de huir”. (Renya)

 

Sosteniendo la larga espada prestada en la mano derecha y agarrando un hacha que cogió en algún lugar con la mano izquierda mientras la balanceaba ligeramente, Renya observó a la horda de Goblins que se aproximaba emergiendo del bosque.

 

En contraste con las palabras de queja que emitía, su sentimiento de fastidio era todo un calvario para él, su boca formó una sonrisa que desprendía una fuerte aura de victoria certera. Mientras que las expresiones de Shion y de los hombres jóvenes estaban pálidas y aterrorizadas ante la amenaza que se aproximaba, su rostro no mostraba angustia o preocupación mientras exponía una compostura relajada.

 

“Renya-san, ¿estás acostumbrado a este tipo situaciones?”, preguntó Shion con una tensa voz débil. Mientras que la voz de Renya, por el contrario, respondía de una manera que solo podía describirse como floja.

 

“Nnn… Me pregunto~… El recuerdo parece haber sido borrado, ¿supongo? Pero, oh, bueno… de alguna manera u otra nos las arreglaremos para hacer algo sobre este lío, ¿no crees?”. (Renya)

 

“Re-Renya-san… de alguna manera estás muy tranquilo desu~”. (Rona)

 

Aunque Rona declaró esto, Renya lo negó rotundamente.

 

“No hay tal cosa. Sin embargo, no puede ser peor que morir”. (Renya)

 

‘Porque ya he muerto después de todo’, él podría haberlo dicho. Pero tragó esas palabras.

 

Esas dos no lo entenderían incluso si él les dijera. No había significado ni importancia en mencionarlo tampoco.

 

“En lugar de eso, ¿no entraremos en el rango de los arcos pronto?”. (Renya)

 

“Muuu~… Arqueros, ¡disparen!”. (Shion)

 

Aunque algunos de los aldeanos comenzaron a disparar sus flechas hacia los Goblins que avanzaban por el comando de Shion, la cantidad de arqueros, que eran cuatro, era bajo, y así, la cantidad de flechas enviadas que volaban eran bajas también. Al tener la fuerza de los cazadores, algunas de las flechas perforaban a los Goblins en la parte delantera de la manada que se aproximaba. Sin embargo, el efecto resultante no equivalía a nada más que una mera gota de agua en un desierto.

 

“Bueno, entonces… nos vemos luego en caso de que sobrevivamos a esto. Voy a atacarlos. Mantengan las flechas viniendo”. (Renya)

 

“¿¡Ehhh!?”. (Rona y Shion)

 

Renya miró a Shion y Rona, quienes levantaron sus voces en shock. Entonces comenzó repentinamente a correr mientras sostenía la espada y el hacha flojamente en sus manos.

 

Algunos de los aldeanos levantaron sus voces exclamando que su carga era demasiada imprudente, pero Renya continuó corriendo sin obedecerles en absoluto.

 

En primer lugar, la diferencia en los números estaba demasiado lejos de lo esperado. No importaba dónde, no había escapatoria para empezar, sin importar lo imprudente que él fuera. Así que decidió saltar por su cuenta para luchar lo más eficientemente posible utilizando su fuerza completa. Pero incluso entonces, él era consciente que confrontar a tantos Goblins solo podría llamarse suicida.

 

Las armas de los Goblins eran toscas lanzas hechas de ramas de árboles y herramientas afiladas que se desmoronaban. Las vanguardias de los Goblins se apresuraron a preparar sus lanzas con el objetivo de acercarse a Renya. Renya esperó por el momento en que estocaran sus lanzas hacia él. Manteniendo su cuerpo bajo y deslizándose a lo largo del suelo, evadió las lanzas entrantes.

 

Pasando por debajo de las lanzas extendidas, Renya pateó a un Goblin y se levantó mientras rebanaba con ambas armas, la espada y el hacha, las piernas de los Goblins en el lado derecho e izquierdo.

 

Tratando con una gran multitud de poseedores de lanzas, la más problemática cuestión, es superar la línea de ataque de las lanzas. Una vez que entres en combate cercano, las lanzas se volverán inadecuadas y muy difíciles de usar.

 

Además, blandiendo la lanza dentro de una gran multitud es imposible. Así, las lanzas tienen que ser abandonadas a favor de espadas y hachas.

 

Los Goblins cuyas piernas fueron cortadas, se retorcían en el suelo tratando de reponerse de su triste estado. Mientras tanto, los otros Goblins tiraron sus lanzas para prepararse con otras armas.

 

008

 

Usando esta apertura en defensa para atacar a ambos grupos, Renya eliminó a varios de los Goblins rápidamente. En respuesta al sacrificio subsiguiente, un líquido rojo oscuro se dispersó alrededor.

 

Mientras disfrutaba que la multitud trataba de dispersarse lejos de él mientras eran cortados, Renya confirmó un hecho.

 

“Me encanta luchar”. (Renya)

 

Él no podía parar de reír. Volteando sus ojos buscando por el próximo objetivo para atacar, él ni siquiera se molestó en mirar el resultado de su anterior ataque.

 

Una bola reluciente de luz blanca ascendió al cielo. Renya se dio cuenta, que Rona había usado su magia de <Iluminación>, lo que sólo podía significar que los aldeanos habían comenzado su batalla ahora también.

 

Por su naturaleza, no era posible detener a una multitud tan grande con la carga de una sola persona. La cantidad de víctimas se limitó a unos pocos, pero eso era de esperar. Así, Renya continuó matando. Cada segundo que pasaba había aún más de ellos.

 

Repeliendo una pequeña espada cubierta de óxido con su larga espada, golpeó con su hacha la parte superior del cuerpo de un Goblin. La hoja del hacha se hundió profundamente en la carne. Ya que era demasiado difícil sacar el hacha, él simplemente lanzó el cuerpo moribundo a otro Goblin. Presionando, aplastó sin misericordia a los Goblins que trataron de escapar de él mientras tropezaban.

 

Ya sea una cabeza, un vientre o un brazo, los aplastó implacablemente. Conduciendo el hacha en una boca que gritaba mientras cortaba la mano con ayuda de la larga espada.

 

A él no le importaban los contraataques débiles hasta el grado de sólo pastorearlo*. Eligiendo repeler sólo aquellos ataques que eran peligrosos, regresaba el favor balanceando su hacha a los atacantes.

 

(NT: Así estaba en inglés. :’v “He didn’t care about weak counter-attacks to the degree of only grazing him either”).

 

A mitad de camino, la larga espada simplemente se rompió. Renya ajustó la manera en que la sostenía desde una posición normal a un agarre trasero, usando la empuñadura con su parte restante de hoja para intercambiar unos cuantos golpes.

 

Sin embargo, como la hoja falló poco después, lanzó la empuñadura dentro de <Inventario>. Dejándolo sólo con el hacha, así, la agarró con ambas manos.

 

No importa lo robusta y gruesa que la hoja de un hacha pueda ser, si se utiliza contra incontables demonios a toda potencia repetidamente, sin duda poco a poco se astillara y será destruido en el proceso.

 

El mango del hacha fue diseñado para soportar cortar en madera dura y por lo tanto no se rompería rápidamente, lo que sirvió al propósito de Renya bastante bien. En primer lugar, él no planeaba cortar con la hoja del hacha de todos modos.

 

Todo lo que necesitaba era una parte sólida con la cual golpear, por lo tanto, no había ningún impedimento en lograr su meta sin la parte de la hoja del hacha.

 

Los escudos de madera, armaduras de cuero y los brazos blandiendo armas en defensa, eran completamente inútiles enfrente de Renya. Usando toda su fuerza sin cuidado, continuó golpeando en un estado de ánimo como si estuviera trabajando en un trozo de hierro. Ya sea rompiendo o estando rotos perdió toda su relevancia. Después de todo, eran sólo cuerpos hechos de carne y huesos que estaba enfrentando.

 

Después de un corto tiempo, su propia armadura de cuero fue rasgada en varios lugares por como los arañazos se habían acumulado por todas partes.

 

Como era sólo un impedimiento en este punto, lo arrancó y lo lanzó descuidadamente.

 

En un rincón de su mente, registro el regalo de Kami-sama originalmente. Pero eso fue sólo un pensamiento pasajero mientras enfocaba su concentración en la batalla enfrente de él.

 

Con su cuerpo gritando de dolor por los cortes acumulados y las heridas de puñaladas por todas partes debido a su falta de defensa, su mente comenzó a perder sus límites racionales y se desplazó hacia el borde de la locura.

 

Era un placer embriagador.

 

Perdiéndose cada vez más y más en la creciente locura.

 

Disfrutando de la sensación de carne aplastada que le fue transmitida a través del mango del hacha.

 

Deleitándose en la dulce melodía de huesos siendo aplastados.

 

Deseando bañar su cuerpo en la tibia sangre de sus enemigos, él buscaba a la próxima víctima.

 

Viendo la fea cara de un demonio distorsionada en agonizante terror, él estaba verdaderamente feliz. El rostro que lloraba y suplicaba por ayuda era una interesante visión para él.

 

Juzgando que el escape era imposible, la frenética expresión, como el golpe mortal que descendía sobre el Goblin, le parecía adorable.

 

La palpitante herida de la ligera cortada por una hoja se sentía cómoda para él.

 

El sorpréndete impacto en el cuerpo entumecido a punto de soplar la vela de la vida era irresistible.

 

¿Qué tipo de sentimiento experimentará con el siguiente?

 

¿Qué clase de espectáculo él mirará con el siguiente?

 

¿Qué tipo de sabor sabrá con el siguiente?

 

Como era de esperar, la tensión en el mango del hacha tomó su factura al final. Mientras aplastaba a otro demonio que no entendía lo que estaba sucediendo delante de sus ojos, el mango se rompió. Apuñaló la restante astilla afilada en la cara de un Goblin cercano y así separándose de su última arma.

 

Al final, Renya estaba con las manos vacías motivando a que los Goblins agarraran esta oportunidad para precipitarse sobre él. Pero no había ningún signo de pánico en el rostro de Renya para ser visto. Agarrando una muñeca que sostenía un arma para robarla a su dueño, golpeó su codo contra la cara del Goblin arrebatando su arma lejos, sólo para usarla para aplastar la cabeza de otro Goblin.

 

El arma era de baja calidad y no se mantenía en absoluto, por lo que se rompió después de un solo balanceo. Pero a Renya no le importaba en absoluto y simplemente robaba otra arma de un Goblin diferente.

 

“¡Ustedes, esto no es lo suficientemente satisfactorio en absoluto!”. (Renya)

 

Pisando sobre un Goblin que cayó al suelo y aplastándolo, Renya extendió sus brazos ampliamente y declaró amenazadoramente.

 

“¡Qué débil! ¡El enemigo que mata a sus camaradas está aquí de pie! ¡El enemigo que debes matar está justo delante de ti! ¿Qué pasa? ¡Vengan a buscarme!” gritó Renya enfrente a sus ojos.

 

Un notablemente enorme Goblin apareció enfrente de él. La figura de Renya ni siquiera podía ser comparada a su tremendo tamaño.

 

Apretando una larga espada en su mano y poniéndose un cota de malla*, uno podría decir de un vistazo, que este Goblin era un tipo diferente de clase en comparación con los Goblins detrás de él.

 

(NT: Tipo de protección que usaban los Caballeros en la era Medieval).

 

En un rincón de su mente sin tocar por su locura, se dio cuenta de que este era el comandante Goblin que Shion mencionó antes de que la batalla comenzara.

 

“¡Ese es el líder Goblin! No tienes oportunidad sin armas. ¡Escapa!”, exclamó una voz desde un lejano y remoto lugar. Aunque es poco probable, Renya consideró que era la voz de Shion, pero ignoró tal pensamiento de inmediato. Ya sea que el enemigo tuviera un arma o fuera con las manos desnudas no le importaba a Renya. Después de todo, este era un campo de batalla. Y él no escaparía de él de cualquier manera.

 

Aunque su cuerpo entero estaba plagado de contusiones de los combates, la velocidad de Renya no bajó en absoluto.

 

Sin embargo, la velocidad del líder Goblin blandiendo su larga espada no podía compararse con los otros Goblins con los que luchó antes en absoluto.

 

‘Que lento,’ es lo que pensaba Renya. Pisando rápidamente, Renya hizo una patada frontal con el pie izquierdo. Como era de esperar del físico del líder Goblin, la patada se limitó a detenerlo sólo por un momento en lugar de enviarlo a volar.

 

Cambiando la postura del pie de una patada a un paso, Renya se acercó al líder Goblin, usando un golpe de palma con su mano derecha para empuñar la larga espada que estaba sosteniendo. Este ataque causó que el líder Goblin abandonara la larga espada.

 

Continuando, golpeó su hombro derecho con fuerza mortal en él. Aunque su físico no podía haber sido más diferente, el líder Goblin fue derribado en el suelo.

 

Como trató de levantarse de nuevo, Renya rápidamente envolvió ambos brazos alrededor de su cuello. Sin embargo, él no tenía la intención de utilizar un método tan poco entusiasta como sofocarlo. Para evitar que otros Goblins lo atacaran en la espalda, utilizó el enorme cuerpo como escudo. Canalizando una tremenda fuerza en sus brazos, presionó su espalda contra el suelo rompiendo el cuello del líder Goblin.

 

Con el sonido sordo del hueso rompiéndose, él usó sus palmas para empujar el flácido cuerpo del líder Goblin.

 

Sin confirmar su muerte, saltó hacia la larga espada que estaba tendida en el suelo, recogiéndola y agarrándola firmemente.

 

El sentimiento que emitía era ligeramente pesado ya que tenía una hoja bastante gruesa. Aunque él no entendía de donde adquirió tal arma, él dudó de que el líder del Goblin podía utilizar cualquier habilidad de espada (Kenjutsu).

 

Sin embargo, era una larga espada robusta y lo más probable es que no se rompería incluso si fuera a usar toda su fuerza, pensó Renya.

 

“Bueno, supongo que pude reabastecerme con un arma otra vez, ¿eh?”. (Renya)

 

Dándose la vuelta hacia los Goblins circundantes, Renya sonrió radiantamente.

 

Las caras de los Goblins que vieron esto se congelaron rígidamente.

 

“¿Deberíamos continuar entonces?”. (Renya)

 

No era posible para él suprimirlo, incluso si lo agredieran en números y su líder  había sido asesinado también, no había manera de que los Goblins se defendieran de los ataques de Renya. Mientras los Goblins gritaban aterrorizados, él caminaba tranquilamente como si estuviera dando un paseo.

 

El lugar llamado campo de batalla inmediatamente cambio en un matadero.

 

Algo así sucedía diariamente… Él estaba imaginando.

 

Él deseaba que llegara.

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