Inicio / Capítulo 59: Parece Ser Números Contra Números

La noche del bosque, la cual suele celebrar un silencio, estaba extrañamente agitada esta noche.

 

La ubicación, donde estaban acampados todos los 700 Elfos, se había vuelto brillante con las iluminaciones de las hogueras, aunque sea sólo en ese lugar dentro del bosque oscuro. Parecía completamente una isla solitaria dentro de un océano.

 

‘Los Elfos son capaces de ver incluso en la noche’. Muchos humanos creían eso, pero en realidad, son sólo unos pocos quienes podían.

 

Como los ojos de los Elfos eran capaces de ver las diferencias de temperatura, no era de ninguna manera como si poseyeran una visión para ver a través de la oscuridad de la noche.

 

Y así, las luces eran realmente necesarias no importara qué, si ellas se convirtieran en una batalla durante la noche, además, una de gran escala.

 

En la oscuridad perfecta, el gran ejército de monstruos no parecía nada más que una masa roja.

 

El viento, que barría a través de los árboles, estaba teñido con el hedor del óxido y la putrefacción del hierro. A veces, los sonidos de los árboles siendo destrozados podían oírse* en él también.

 

(NT: Aquí, no le encontré traducción coherente en esta oración a “weaved”, así que inventé algo en su lugar respecto al contexto / Así estaba en inglés: being smashed are weaved into it as well).

 

Los Elfos generalmente tienen buenas orejas.

 

No es que sus largas orejas sean particularmente elegantes.

 

Para los que vivían en el bosque, era extremadamente conveniente percibir los cambios en sus alrededores o sentir el peligro escuchando sonidos distantes, pero, actualmente, los Elfos maldecían esta cualidad de sus orejas.

 

El gran ejército de monstruos se acercaba al lugar donde la guarnición Élfica había atraído la línea de defensa desde un lugar a unos pocos kilómetros de distancia, sin embargo, los Elfos eran capaces de oír los repugnantes sonidos de sus espadas y las armaduras chirriantes, así como sus gemidos y pasos.

 

Y eran capaces de oír la respiración sonora de sus compañeros Elfos de pie junto a ellos.

 

‘Voy a morir definitivamente esta noche en este lugar’, fue el pensamiento que dominó a los Elfos.

 

Sin refuerzos o un refugio, ellos probablemente serían asesinados de una manera espantosa que sólo estaba limitada por la capacidad de su imaginación.

 

Sin embargo, al matar a muchos por soldado en este lugar, creían que con detener al enemigo hasta un segundo más, resultaría en ayuda para los residentes que estaban evacuando en la retaguardia. No había nadie quebrándose o intentando huir.

 

Si fuese un ejército Humano, era probable que no pudieran hacer tal cosa.

 

Ya que han vivido durante más de unas pocas décadas, aunque eran jóvenes Elfos, eran mucho más tranquilos que los Humanos con respecto a tales aspectos.

 

Decidiéndose a sí mismos, cada uno de ellos agarraba firmemente su arma. Fue, en ese momento, que las orejas de los Elfos, quienes esperaban y esperaban ansiosamente la llegada del enemigo, escucharan los pasos que venían corriendo desde atrás.

 

No había planes para que llegasen refuerzos.

 

No debía haber nadie que viniera de la dirección de la ciudad, pero los Elfos, sin duda, podían escuchar los pasos aproximándose.

 

Varios de ellos giraron sus cabezas hacia atrás, preguntándose quién era.

 

“¡Es el Aventurero Kunugi =Renya! Tengo algo que discutir con la comandante Skrod. ¡Por favor, déjame pasar!”. (Renya)

 

El que hizo una aparición, desde dentro de la oscuridad, era Renya, quien, por alguna razón, llevaba a una niña con una apariencia de sirvienta.

 

Mientras los Elfos se preguntaban quién era él, Renya gritó por segunda vez, con una voz ligeramente irritada.

 

“¡No hay mucho tiempo, ¿verdad?! ¡Por favor, permítanmelo rápidamente!”. (Renya)

 

“Soy Skrod, pero ¿quién eres tú…?”. (Skrod)

 

La que dio un paso al frente desde dentro de los Elfos alineados, era una mujer con una estatura alta comparada a los otros Elfos, ojos azules y cabello rubio con un corte de pelo corto.

 

Ella llevaba el equipo similar a qué Kurowaal llevaba, pero en su cintura estaba un pequeño bastón, probablemente el tipo de artículo llamado una varita, colgando.

 

“Soy el Aventurero Renya, quien vino en un viaje de vacaciones aquí. Tengo algo que decirte. Por favor, escúchame”. (Renya)

 

“¡¿Renya-san?!”. (Kurowaal)

 

Fue Kurowaal quien se apresuró a levantar una voz de sorpresa.

 

Ella no llevaba un arma en el momento en que la vio en la ciudad, sin embargo, ahora había unas espadas de estoque, cada una que colgaba en el lado izquierdo y derecho de su cintura.

 

“Yo*, Kurowaal. Ha pasado un tiempo”. (Renya)

 

(NT: Ese “Yo”, se puede interpretar como un: Hola/Que hay/Que tal, etc).

 

“¡No me digas “Yo”! ¿Por qué has venido aquí?”. (Kurowaal)

 

“Cállate y mantén silencio. Ponte, tranquilamente, protegida por mí”. (Renya)

 

Renya agarró la cabeza de Kurowaal, quien se había acercado, al estilo de una garra de hierro, con su mano derecha y comenzó a contraerla con sonidos raspantes.

 

Kurowaal luchó en pánico para alejar la mano de Renya, con dolor viajando a través de la sien de su frente, pero ella se quejó, ya que ella era incapaz de moverse en absoluto con su diferencia en la fuerza física.

 

“¡O-Ouch! ¡Es extremadamente doloroso, ¿Renya-san?! ¿Parece que se está agrietando?”. (Kurowaal)

 

“Escucha y permanece en silencio. Simplemente desmáyate si tienes gusto. Yo te llevaré en seguida”. (Renya)

 

“Tú, ¿has oído hablar de esa niña de algún soldado?”. (Skrod)

 

Un poco de desprecio estaba lleno de esas palabras. Skrod se dirigió a Renya sin rodeos.

 

“Ciertamente, si salvaras sólo a esa niña, podrás venderlo como favor a Su Majestad, el Emperador. ¿Ese es todo tu negocio aquí?”. (Skrod)

 

‘Un Humano codicioso que vino a recuperar Kurowaal debido a su deseo de obtener una recompensa, es probablemente como me veo’, Renya sonrió amargamente.

 

‘Ciertamente, esa es la manera fácil, pero antes de que yo hiciera tal cosa, los habría abandonado por completo’, sin embargo, él no era capaz de decir eso.

 

“Qué tonto. Escucha a las personas apropiadamente. Vine a hacer uso de un ejército decente por un tiempo. No hay nada más que yo invadiendo al enemigo. El asunto con esta niña es sólo un extra mientras estoy en ello”. (Renya)

 

“Qué idiota. ¿Qué tipo de cosas estás diciendo en este lugar donde estamos enfrentando una batalla perdida? No hay manera de que haya un método para revertir esa superioridad abrumadora en números”. (Skrod)

 

Skrod negó rotundamente las palabras de Renya.

 

Renya se reía de eso con desprecio.

 

“La idiota eres tú. ¿Crees que he venido expresamente a este lugar si no hubiera forma de revertirlo? ¿Qué harás? ¿Me escucharás?”. (Renya)

 

“Escuchémoslo, entonces. Por favor, dímelo”. (Skrod)

 

Renya replicó a Skrod, quien dijo que no había tal método, que realmente había una manera.

 

Al parecer, Skrod inmediatamente se sintió inclinada a escuchar a Renya después de hacer esa declaración.

 

No parecía que las palabras del soldado, quien dijo que ella ponía la prioridad en la utilidad, eran una mentira.

 

“Si el enemigo viene atacando con la superioridad de números, nos enfrentaremos a eso con superioridad de números en este lado también. Así es como lidiaran con esto”. (Renya)

 

La sugerencia de Renya era razonable si hablabas de una medida justificada, pero Skrod inmediatamente negó eso.

 

“Imposible. ¿No tiene el otro lado más de 30 veces nuestros números? Dime, ¿dónde encontrarás los números para alterar esa diferencia? Incluso si son refuerzos desde el continente Humano, ¿vendrán volando aquí?”. (Skrod)

 

“Es una tontería preguntar si vendrán. Mira la realidad”. (Renya)

 

Él cortó y descartó la objeción de Skrod con un breve comentario.

 

La expresión de Skrod se volvió burlona, ​​pero Renya no tenía tiempo libre para preocuparse acerca de eso.

 

‘En cualquier caso, con el enemigo acercándose delante de nuestros ojos, es necesario actuar rápidamente’. (Renya)

 

“¡Escucha! Y hazlo bien. Divide a los que son fuertes en la magia de la defensa, y los que sobresalen en la magia característica de los Elfos, de entre los Elfos aquí. Aquellos con magia característica tienen prioridad”. (Renya)

 

“… ¿Y entonces?”. (Skrod)

 

“Cierra tus ojos a la cantidad de daño que aparecerá en la ciudad. Mientras se aleja de la línea de defensa un poco en los sectores cercanos de la ciudad, el canto mágico obstruirá el movimiento en un área que es probable que se convertirá en el campo de batalla y si eres capaz de llenarlo con trampas, entonces haz eso. Debe haber algo, si es magia que funciona en el bosque, ¿verdad? Cosas como confinar con hierbas o cambiar el suelo en barro”. (Renya)

 

“Hay algunos hechizos así, pero… eso no es razonable. ¿Cuánto maná será requerido en qué rango…?”. (Skrod)

 

“Si fuera una sugerencia irrazonable, no lo haría en primer lugar. Yo proveeré el maná requerido”. (Renya)

 

Frau, quien cabalgaba sobre los hombros de Renya, metió sus manos en los bolsillos de su vestido de delantal y sacó su contenido.

 

Lo que estaba sosteniendo en ambas manos, eran gemas mágicas en forma de miniaturas.

 

Con las pequeñas manos de Frau, alrededor de 10 gemas, aparentemente estaban al límite de lo que podía sostener incluso si usaba ambas manos, sin embargo, debía seguir siendo una cantidad agregada razonable de maná.

 

Sin embargo, Skrod sacudió su cabeza.

 

“No será suficiente con esto en absoluto”. (Skrod)

 

“Sin embargo, no he dicho que son todos ellos”. (Renya)

 

Frau desabrochó el botón de manga de su vestido de delantal.

 

Una vez Frau llevó ambos brazos abiertos en gran medida hacia el suelo, una cantidad de gemas mágicas del mismo tamaño que las que Frau sacó de sus bolsillos, como si fuera algún tipo de broma, cayeron.

 

006

 

Como era de esperar, la expresión de Skrod se endureció y sus ojos se convirtieron en puntos debido a la cantidad de gemas mágicas que comenzaron a crear una montaña, aunque pequeña, mientras hacían sonidos tintineantes.

 

“¿Estás sorprendida, mujer tonta? Crear un área de trampa para el ejército enemigo mediante el uso de estos, mientras que retrocedemos poco a poco. Si no es suficiente, le proporcionaremos más. Forma un campamento de defensa con tus hechizos mágicos y de defensa cuando ya no puedas retirarte”. (Renya)

 

Siendo llamada una idiota, Skrod recuperó sus sentidos y comenzó inmediatamente a lanzar órdenes a sus subordinados.

 

En ese momento, los soldados recogieron rápidamente las gemas mágicas, las cuales habían formado una montaña cerca de llegar a la cintura, desde el suelo, se separaron y empezaron a retroceder, aunque lentamente.

 

Desde el punto de vista de los monstruos, se podría ver como ellos retrocedían debido a al miedo.

 

Después de que los Elfos retrocedieron, las delgadas y largas malezas, empezaron a crecer espesamente de manera ruidosa en un área bastante amplia.

 

Los árboles, los cuales tenían espinas cortas, y las largas enredaderas comenzaron a brotar para cerrar las brechas.

 

“Es una barrera forestal. Alguien, excepto los Elfos, tropezarían con eso. Tengan cuidado, puesto que tampoco son una excepción*”. (Skrod)

 

(NT: Lo que da a entender, es que los Elfos tropezaran con ellas si no son cuidadosos, mientras lo sean, no pasará nada).

 

Skrod tiró del brazo de Renya.

 

Renya, quien liberó a Kurowaal de la garra de hierro, retrocedió lentamente en dirección a la ciudad junto con los Elfos mientras era arrastrado por su brazo.

 

Kurowaal avanzaba junto a él.

 

“Nunca había oído hablar de una activación de hechizos tan grande”, dijo Kurowaal mientras miraba por encima del hombro la vegetación que crecía una tras otra en su espalda.

 

“Incluso yo, quien ya vive desde hace más de 250 años, tampoco he visto ni oído nada semejante”, Skrod, quien estaba tirando del brazo de Renya, decía, sin embargo, Renya, quien sugirió la invocación de tal hechizo de gran escala, declaró indiferentemente:

 

“Si ese es el caso, será una buena experiencia. ¿No me darás algo de aprecio?”. (Renya)

 

“Si somos salvados por eso. En lugar de eso, aunque creemos un campamento de defensa desplegando una barrera, seremos superados tarde o temprano si no disminuimos los números del enemigo”. (Skrod)

 

Skrod tendrá 200 de los 300 soldados de infantería dedicados al mantenimiento de la barrera. Ella planeaba mantener el campamento con los 100 restantes.

 

Ella tenía la intención de tener a 200 arqueros y a 200 estudiantes para trabajar en la ofensiva, pero uno no podía esperar muchos resultados de los 200 estudiantes.

 

Y no creía que pudiera evitar que los 20.000 monstruos rompieran la barrera con 200 arqueros.

 

“Es imposible bajar el daño a cero. Por favor, comprenda eso”. (Renya)

 

Una vez que Renya, quien seguía dando a Frau un paseo en los hombros, dijo eso, Skrod asintió de inmediato.

 

Ella hizo que los soldados se reunieran bajo la asunción de una aniquilación total en primer lugar.

 

Además de haber recibido una indicación de cómo les es posible regresar vivos, aunque no sea más que una parte de ellos, ella tampoco estaba en condiciones de quejarse.

 

“Aunque hay 20.000 monstruos, ellos no causarán ningún daño si no pueden entrar en la distancia de combate. El punto es, ahora mismo podemos retrasar las manos del enemigo alcanzándonos tanto como sea posible con una barrera y un campamento”. (Renya)

 

“Eso es verdad”. (Skrod)

 

“Además, seguiremos defendiéndonos de los ataques del enemigo, encerrándonos en el campamento con lo mejor de nuestras capacidades”. (Renya)

 

“Yo también sé eso. Sin embargo, seremos derrotados eventualmente si sólo seguimos defendiendo”. (Skrod)

 

“Eso es natural…. Frau, ¿cuánto maná has dejado?”, preguntó Renya mientras miraba hacia arriba.

 

Después de doblar sus brazos y pensar un poco, Frau abrió su boca:

 

“La montaña anterior consumió la mitad de ella ~no. Creo que actualmente el resto sigue siendo alrededor del 60% con el porcentaje proporcionado por el Maestro ~no”. (Frau)

 

“Ya que no será un problema incluso si lo usas esta vez, por favor usa otro 5% en la ocasión de erigir el campamento”. (Renya)

 

Frau asintió a las palabras de Renya.

 

La expresión de Skrod, quien escuchó eso, cambió en shock.

 

La cantidad de gemas mágicas, las cuales anteriormente producieron una montaña, contenía un número que podían distribuir alrededor de 10 gemas a cada soldado.

 

Sin embargo, dado que el lado de los soldados, quienes iban a desplegar la barrera, iba a utilizar una gran cantidad de maná no importara qué, la cantidad distribuida estaba dispuesta hacia ellos.

 

Incluso así, su declaración significaba que ella podía poner alrededor del mismo número de gemas mágicas una vez más.

 

De alguna manera, el shock de Skrod se hizo más fuerte que su sorpresa en ese momento.

 

“Una vez que tengas el 10% restante, estaré a cargo del poder de fuego con mi propio maná”. (Renya)

 

“¡Esa es pura estupidez! ¿Qué puedes hacer solo?”. (Skrod)

 

“Usaré una serie de <Magic Bullet*> con magia del vacío. Creo que se puede esperar bastante del poder de fuego si lo uso junto con fórmulas de hechizo paralelo”. (Renya)

 

(NT: Bala Mágica).

 

“I-… I-Incluso así, algo así como un solo mago poder disparar varios de esos…”. (Skrod)

 

“Soy capaz de activar hasta 200 al mismo tiempo, pero me pregunto, ¿no es suficiente?”. (Renya)

 

Él no intentó superar su límite, pero esa cantidad era prácticamente posible. Eso es lo que Renya concluyó.

 

Skrod permaneció muda con la boca abriéndose y cerrándose incapaz de decidir de cualquier manera.

 

Kurowaal, quien los acompañaba al lado de Renya, ya era incapaz de seguir la conversación. Ella había entrado en una postura de renunciar e ignorarlo.

 

“Incluso así, probablemente será imposible exterminar a 20.000. Creo que se convertirá en una mezcla de espadas cruzadas al final. Por favor, esté lista para eso”. (Renya)

 

‘Con un simple fuego rápido de <Magic Bullet>, probablemente no serán sólo los monstruos los que morirán’, Renya murmuró en su pecho.

 

“… Soy incapaz de comprenderlo, pero, entendido”. (Skrod)

 

Parece que Skrod misma era plenamente consciente de que sería interminable si ella comenzara a preguntar por qué y cómo.

 

Y, actualmente no tenía sentido preguntarle a Renya sobre eso tampoco.

 

“Renya-san, eres increíble… realmente, muchísimas gracias”. (Kurowaal)

 

Kurowaal tenía una expresión como si hubiera renunciado a varias cosas, pero, incluso así, ella lo puso en palabras y le dio a Renya palabras de gratitud.

 

“Qué, eso es sólo natural”, Frau infló su pecho en orgullo en la cabeza de Renya.

 

“Maestro es increíble ~no. Está bien que lo elogies aún más ~no”. (Frau)

 

“Oh, ¿quieres principalmente sobrevivir, aunque no sea razonable, por el bien de mi recompensa?”. (Renya)

 

“Usted ha estropeado varias cosas con eso, Renya-san…”. (Kurowaal)

 

Incluso al dejar caer sus hombros decaídos, Kurowaal empezó a sentir que realmente podrían sobrevivir por alguna razón.

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