Bueno, se me olvido decirles.

Hace unas semanas que el traductor en inglés dijo que los capítulos de Nidoume saldrán a medida de que donen en su Patreon, por lo no me jodan a mi al pedirme capítulos, estoy al día con ellos. :v



 

‘¿Por qué resultó así?’, pensó Renya distraídamente frotando la taza en sus manos.

 

Lo que se ha vertido en la taza es un té que tiene un sabor parecido a lo que se llama té verde en su mundo anterior.

 

‘Hay diferentes tipos de té negro y verde en este mundo también, pero, aunque el té negro tiene sin duda el sabor del té negro, el té verde, tomado en el país Élfico, es de alguna manera diferente’, Renya tenía ese sentimiento.

 

‘A pesar de que su aroma y sabor se parece al té verde de mi mundo anterior, no puedo dejar de sentir que hay una dulzura y una fragancia única en el té verde, aunque sólo débilmente.

 

Aunque es como el té verde, ¿no tiene un olor a madera fresca?’, Renya se preguntaba.

 

‘Es probable que el método de conservación sea almacenarlo poniéndolo en algún recipiente de madera, pero ¿el olor de ese contenedor no acaba impregnando las hojas?’, esa era la suposición de Renya.

 

‘No es un sabor nauseabundo, pero no puedo negar la impresión de que ha matado el refrescante aroma del té de todos modos’. (Renya)

 

En cuanto a la dulzura, Renya no quería creer demasiado, pero se preguntaba si el azúcar había sido añadido.

 

Según el conocimiento de Renya, había personas quienes bebían algo como el té verde con azúcar y leche en su mundo anterior, pero no es algo que le gustase, no importa qué.

 

En resumen, esta bebida, que le ofrecieron, era algo que no encajaba con el gusto de Renya.

 

‘Bueno, no se puede evitar’, se persuadió.

 

‘Es un acto verdaderamente maleducado el criticar sobre la comida que se ofrece incluso si considero las diferencias de sabor entre los Elfos y Humanos’, juzgó Renya.

 

Dejando a un lado su reflexión relacionada con el té, Renya observaba la situación en la que se había hundido.

 

En la parte superior de sus rodillas, Frau estaba bebiendo el té, sosteniendo la taza con ambas manos mientras que soplaba en ella para enfriarlo.

 

Él tenía la sensación de que darle un paseo en el hombro o dejar que se sentase sobre sus rodillas se había convertido prácticamente en su manera habitual, pero Renya lo permite, ya que tampoco hay daño real en hacerlo.

 

A la izquierda de Renya, estaba Rona vestida con su túnica de Sacerdotisa, quien estaba probando el té mientras sostenía la taza con ambas manos también.

 

Aunque ella tenía una expresión tranquila, Renya sintió incomodidad al ver que su expresión parecía algo celosa cuando ocasionalmente ella echaba un vistazo al estado de Frau. Sin embargo, puesto que no tiene ninguna relación con la comprensión de sus circunstancias actuales, él decidido que no vio eso.

 

Aún más a la izquierda, estaba Shion, quien tenía una apariencia como si sus ropas fueran las de una doncella de santuario, yendo por el diseño, con su túnica negra y hakama roja habitual. Ella continuaba enviando una mirada, como si amenazara, al lado opuesto de la mesa con la taza que quedaba allí como estaba.

 

Quien estaba en el destino de esa mirada, es Kurowaal.

 

Sin vacilar, ella está devolviendo una mirada a Shion con su taza intacta.

 

‘¿Pasó algo entre las dos?’. No había ninguna causa de la cual Renya era consciente, pero definitivamente era algo peligroso por el estado de ánimo.

 

Hay una razón para esto.

 

Si realizas un viaje de ida y vuelta al pasar por la puerta de transferencia y regresar por ella, es también necesario retrasarlo por dos días para diversas formalidades en el caso de que el destino sea el país Éfico.

 

Sin dejar: “Simplemente fuimos de ida y vuelta hace un momento, así que volvamos” simplemente al pasar, el procedimiento es por el bien de rehacerlo desde el principio de nuevo.

 

Usando eso, Kurowaal trató de llevar a Renya a la Capital Imperial, que es la Capital del país Élfico, durante esos dos días después de que Shion y Rona regresaran a la ciudad de Kukrika.

 

En el papel, era discutir y entregar la recompensa.

 

En verdad, después de invitar a Renya profundamente dentro del país Élfico, ella tenía la intención de pedirle que residiera allí permanentemente sin volver al continente Humano si era posible.

 

(NT: Robar al husbando es malo >:v).

 

Incluso más que el beneficio de detener a Renya, quien posee un increíble maná y fuerza de lucha, en el país Élfico, esto fue originado de Kurowaal misma, quien no deseaba que Renya regresase.

 

El título de la hija del Emperador, aunque podría ser la 35°, es capaz de ejercer esta autoridad.

 

Aunque es una digresión, pero si tienes un linaje con un estatus próspero en el país Élfico, no es inusual que el número de hijos e hijas supere los 30.

 

Si eres capaz de respaldarlos después de producirlos, probablemente no habrá sentimientos de culpa al hacerlos tampoco, es el sentido de los Elfos de valor. Porque poseen una esperanza de vida y juventud que lo hacen posible, eso es algo natural, se podría decir.

 

La fertilidad de los Elfos es bastante fuerte en este mundo.

 

‘Si no fuera así, los Elfos probablemente no serían capaces de conquistar un continente con una sola raza’. (Renya)

 

Volvamos a la historia.

 

El plan de Kurowaal se encontró con problemas debido a la resistencia de Renya, quien sintió sus intenciones, aunque sólo un poco, pero fue Shion quien le dio el golpe final.

 

Shion, quien originalmente no debería haber podido regresar dentro de esos dos días, regresó fácilmente al país Élfico al día siguiente.

 

Como era de esperar, incluso Kurowaal se sorprendió por eso.

 

Ella volvió a examinar las formalidades en pánico, sin embargo, parecía que Shion tenía el permiso para usar la puerta de transferencia con el método muy contundente de pasar por alto las formalidades regulares.

 

No es que eso sea imposible.

 

No es como si fuera imposible, pero uno tiene que ser capaz de pedir una autoridad adecuada por el bien de hacer eso.

 

Kurowaal tenía prisa en conseguir simplemente la promesa de Renya de ir a la Capital Imperial antes de que Shion regresara a la ubicación de Renya. Shion irrumpió mientras Kurowaal estaba en medio de persuadir a Renya.

 

Al igual que Shion, quien rápidamente comprendió qué tipo de situación era, comenzó a pelear con Kurowaal, comenzó a convertirse en caos y, al final, Renya rápidamente silenció a Shion y Kurowaal libremente usando sus dos manos como garras de hierro, mientras sonreía alegremente.

 

Mientras sospechaba qué clase de pelea surgió sin la traducción entre el lenguaje Humano y Élfico, Renya les dio una advertencia de que rompería con ellos si persistían en armar un alboroto más y, ya que era insoportable para ellas, se separaron de él. Shion y Kurowaal sólo se miraron la una a la otra.

 

Con Rona y Frau manteniendo una postura indiferente hacia todo este espectáculo, la guardia Élfica cercana, que comenzó a reflexionar sobre cómo Renya podía hacer frente a tales situaciones, llamó cortésmente a Renya diciéndole que fuera a la habitación de huéspedes debido a la llegada de un visitante.

 

‘Y así, llegamos en el momento presente, pero…’, Renya dio una mirada cansada a la cabeza de la mesa.

 

El que estaba allí sentado era, en una sola palabra, un hombre apuesto.

 

La existencia llamada ikemen.

 

‘Con el cabello rubio bellamente arreglado, el cual es corto y sedoso, supongo que no hay duda de que 9 de cada 10 personas mirarían hacia atrás dos veces, si lo pasaban, preguntándose si era una mujer con ese aspecto bien presentado’. (Renya)

 

El atuendo verde claro, que él estaba usando, se adornó con los ornamentos en un nivel de no ser llamativo, aunque eran magníficos. Él estaba agarrando un bastón de obispo, el cual tenía joyas incrustadas, en su mano esbelta y flexible.

 

Detrás de él había varios soldados Élficos armados. Ellos estaban esperando órdenes mientras estaban de pie a discreción con bastante nerviosismo, el cual coincidía con la atmósfera causada por la persona sentada. Era fácil adivinar que se trataba de un Elfo con un considerable estatus social.

 

009

 

“Hey… ¿eres el verdadero negocio?”. (Renya)

 

Mientras se preguntaba si era el verdadero negocio, Renya trató de preguntar para asegurarse más o menos.

 

Kurowaal explicó anteriormente quién era esa persona, pero no es capaz de creerlo, o, mejor dicho, la sensación real no se había hundido todavía.

 

Pensando normalmente, la persona de la que hablaba Kurowaal, no debería poder salir fácilmente.

 

Incluso cuando Renya señaló una mirada de desconfianza hacia él, esa persona, en la cabeza de la mesa, no pareció tomar ninguna ofensa y sólo inclinó su cabeza ligeramente.

 

Con cada uno de sus movimientos siendo extrañamente refinado, Renya pensó que él es el verdadero negocio después de todo.

 

“Verdadero negocio, ¿eso significa?”.

 

La voz, respondiendo, era una voz baja y hermosa, que es capaz de pasar.

 

Contiene un encanto a la altura de la posibilidad de paralizar a uno con sólo un susurro cerca de los oídos.

 

“Lo que estoy preguntando es si el tú, quien está visitando delante de mí, ¿es realmente Royce Pas Tifalet, quien es, desde el punto de vista de un Humano como yo, un increíble semental quien hizo 35 hijos?”. (Renya)

 

Debido a la pregunta de Renya, el aire en la habitación se congeló, no es lo que sucedió.

 

Justo como antes, los soldados tenían expresiones tensas. La persona misma, quien fue denunciada como semental, tenía una expresión casi tranquila, donde uno no sabía si lo había escuchado o no.

 

Hasta donde llegaba, las expresiones de Shion y Rona se volvieron rígidas. Kurowaal había caído sobre la mesa y ya no se movía, ni siquiera una sacudida.

 

“Respondamos con: “No”, si es esa pregunta”.

 

Renya creyó que sin duda perdería la paciencia, sin embargo, la persona en la cabeza de la mesa sacudió su cabeza lentamente a la izquierda y derecha de una manera elegante, y negó la pregunta de Renya.

 

Preguntándose si era la elegancia desbordante en el acto de sacudir su cabeza o lo tremendamente de una persona noble, Renya inmediatamente quedó perplejo.

 

‘Esa respuesta significa que la persona que está frente de mí, no es su Majestad, el Emperador, el cual Kurowaal habló. ¿No es así?’. (Renya)

 

“¿Qué quieres decir?”. (Renya)

 

“Eso es”.

 

La persona a la cabeza de la mesa continuó sus palabras después de enderezarse un poco.

 

“No hay duda de que soy el 12° Emperador llamado Royce Pas Tifalet”. (Royce)

 

“¿Ya veo?”. (Renya)

 

“Pero, aunque es una historia increíble desde el punto de vista de un Humano como tú, el número de hijos que he producido sobrepasa a más de 100, si también incluyen a los hijos ilegítimos que no han sido reconocidos. El número de hijos que he producido con mi esposa legal es ciertamente 35, pero es un error si dices que es de todos mis hijos, por lo tanto, respondí con “no””. (Royce)

 

“Hey, ¿padre sin valor? Reconócelos…”. (Renya)

 

“¡¿Padre-sama?!”. (Kurowaal)

 

Las palabras de Renya, quien incluso las dijo en un sonido de baja amenaza, se superpuso con el grito de Kurowaal, quien al parecer escuchó hablar de esto por primera vez.

 

‘¿Le sorprendió el número o se sorprendió por la manera de su Majestad, el modo del Emperador de poner todo sobre la mesa sin contenerse?’, Rona se deslizó hacia abajo desde su asiento mientras Shion, quien no entendía el lenguaje Élfico, estaba parpadeando sus ojos en sorpresa, al no entender lo que había sucedido.

 

Sólo Frau, quien estaba encima de las rodillas de Renya, todavía enfriaba la taza llena de té soplando en ella.

 

“El “padre sin valor” es injustificado. Todos ellos están creciendo sin ningún inconveniente dentro de mis capacidades”. (Royce)

 

“Tu ingenio es maravilloso, viejo… pero, ¿qué harás con la sucesión del Trono Imperial…?”. (Renya)

 

Rona había regresado al asiento, el cual se deslizó desde antes. ‘En el momento de su deslizamiento hacia abajo, varios soldados en la espalda de Su Majestad, el Emperador, habían girado sus miradas hacia ella, también podrías llamarlo el mirarla fijamente, como sus pechos temblaban y sus muslos se exponían en un grado peligroso. ¿La ola de reformistas ha llegado hasta aquí?’, Renya se preguntaba mientras temblaba.

 

“No hay necesidad de preocuparse. Puesto que mi gobierno probablemente continuará por otros 300 años, de alguna manera, trataremos con ello mientras tanto”. (Royce)

 

“Perezcan, Elfos…”. (Renya)

 

“Renya-san… entiendo tus sentimientos, pero ya que es más o menos mi país…”. (Kurowaal)

 

Kurowaal no parecía haberse recuperado de la conmoción que sufrió al oír la verdad por primera vez, pero, aun así, ella, de alguna manera, exprimió su voz. Debido a su compasión un poco, Renya decidió evitar seguir el asunto más lejos.

 

“¿Así que te llaman Renya? He oído que esta ciudad recibió tu protección del ataque del ejército monstruo en esta ocasión. Primero, debo darte mi agradecimiento. Gracias a ti, terminó con un gran número de mis soldados y personas no muriendo. Yo demostraré mi gratitud así”. (Royce)

 

Viendo al Emperador inclinando su cabeza hacia Renya, se produjo un revuelo entre los Elfos.

 

Mientras tanto, Renya agitaba su mano, pareciendo renuente.

 

“Por favor, detente. Esto fue algo que hice siguiendo mis propias intenciones”. (Renya)

 

“¿Intenta pedir lo que deseas entonces?”. (Royce)

 

El Emperador le preguntó mientras levantaba su cabeza. Renya dijo en un estado de pensar en ello mientras contaba con sus dedos:

 

“Umm, eso es. Un suministro estable de salsa de soja y miso o algún alimento raro sería agradable. Lo mejor sería algo que es difícil de obtener en el continente Humano. Si Alos* tiene cosechas, también me gustaría. Y los metales, me gustaría poder simplemente conseguirlos si los tipos de metales preciosos son posibles. Tienes algo así, ¿no? ¿Materiales que tienen metales o láminas raras unidos? Esa magia Élfica única es agradable. Me gustaría que me enseñaran si es posible hacerlo. Y me gustaría tener una casa. Está bien si es pequeña. No tengo intención particular de vivir en ella, pero no hay nada mejor que tener abundantes bases. ¿No es que no lo acepte si me das territorio o algo así? Como no entraré en la nobleza, por favor restrinja el derecho a cobrar impuestos. Y entonces~…”. (Renya)

 

(NT: Ni put* idea).

 

“Como era de esperar, eres demasiado codicioso, creo~…”. (Shion)

 

Shion que recibió una traducción de lo que Renya estaba diciendo por Rona, murmuró asombrada.

 

“Su Majestad, el Emperador, me ha pedido expresamente lo que deseo. No le cuesta nada a nadie si son sólo deseos”. (Renya)

 

Naturalmente, Renya tampoco parecía tímido.

 

El Emperador, quien escuchó silenciosamente las exigencias de Renya, se inclinó sobre la mesa, apoyó sus codos, cruzó sus dedos y dijo mientras miraba fijamente a Renya:

 

“Este yo tiene el rango de Emperador, por lo tanto, no puedo conceder todos tus deseos en la actualidad”. (Royce)

 

“Qué elegante manera de hablar. Está bien decir, francamente, que soy un idiota deseando demasiado”. (Renya)

 

“No, si consideras el valor de todas las vidas de los soldados y de los habitantes en una sola ciudad, concediendo el territorio se siente como ir un poco demasiado lejos, pero además de eso, el resto está muy bien. Ah, sería mejor que renuncies a aprender nuestra magia única. Eso tiene el requisito previo de ser de la raza Élfica”. (Royce)

 

“Entonces, estás diciendo, ¿qué me darás todo lo demás excepto territorio?”. (Renya)

 

‘No importa cómo lo pongas, ¿no es demasiado generoso?’, Renya se preguntaba.

 

El Emperador sacudió su cabeza ante la pregunta de Renya.

 

“Te concederé territorio, si aceptas una sola condición que yo presente. ¿Qué tal?”. (Royce)

 

Mientras miraba fijamente a los ojos de Renya, la boca del Emperador mostraba una sonrisa torcida.

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