Inicio / Nidoume no Jinsei / Capítulo 75: Parece Ser Liaris y El Dragón

“Por ahora, hay un método para usar a ese Dragón acostado allí”. (Emil)

 

Acercándose al Dragón, Emil coloca su mano sobre su cabeza con un * pon *.

 

‘¿Ya se dio por vencido?’, el Dragón no muestra ninguna reacción, incluso con Emil poniendo su mano sobre él.

 

“¿Qué estás planeando hacer, con esto?”. (Emil)

 

“Al principio pensé que estaría bien derrotarlo y almacenarlo”. (Renya)

 

La vista de Renya se dirige hacia la dirección de la armadura tendida.

 

Como Croire detuvo la remoción de la armadura a mitad de camino, Liaris todavía está dentro de ella.

 

Mientras pensaba: ‘Ella no está muy dispuesta a estar ahí, creo’, Renya se acercó a la armadura y la abrió después de desabrochar rápidamente sus broches.

 

Tal como lo esperaba Renya, la sangre de los Wyvrens triturados y los Dragones de Roca ha entrado en la armadura y su interior parece estar cubierto por una masa pegajosa de color rojo brillante.

 

‘Hablando de una gracia salvadora, su sangre no parece oler tanto como pensé, ¿huh?’. (Renya)

 

Debido a que el interior de la armadura es tan confuso, Liaris, quien estaba dentro de ella, se ha confundido naturalmente en la misma medida.

 

Liaris, quien de repente se levantó con la mitad de su cuerpo desde el interior de la armadura finalmente abierta, miró fijamente a Renya con su rostro ensangrentado.

 

“¿Qué pasa?”. (Renya)

 

“… Yo quería… ser rescatada mucho antes”. (Liaris)

 

Dice Liaris de una manera algo vacía y rencorosa.

 

Renya no comprende sus sentimientos de querer hacer ni una sola queja, tal como: “Además de ser descuidada en un estado de no saber lo que podría haber pasado fuera de la armadura, una mujer en edad para casarse está confundida con sangre y otras cosas”.

 

Liaris se arrastra desde dentro de la armadura mientras tiene la apariencia de estar ensuciado por tierra ensangrentada y se pone de pie.

 

“No pudo ser evitado. La prioridad para eso fue baja”. (Renya)

 

Renya, quien rápidamente cortó las palabras de protesta de Liaris, le pregunta a Emil mientras señala a Liaris:

 

“Ese Dragón. ¿Es posible que alguien lo esclavice?”. (Renya)

 

Ignorando a Liaris y Croire sorprendidas por el momento, Renya le preguntó a Emil, y Emil, después de meditar por un momento mientras se rascaba la cabeza, dijo:

 

“Es posible, pero… ¿no es demasiado desperdicio?”. (Emil)

 

“No necesito un Dragón o algo así”. (Renya)

 

“Si se lo presentas al país, un pez gordo o tal, ¿te recordarán con buenos ojos?”. (Emil)

 

Renya se burla del comentario de Emil riendo desdeñosamente.

 

“Qué tonto. ¿Por qué tendría que darles un regalo para ganarme el favor de ellos?”. (Renya)

 

“¿No es bueno estar del lado de personas poderosas o influyentes?”. (Emil)

 

Emil menciona algo parecido a un argumento sólido, pero era completamente comprensible por su tono de voz que ella no lo creyera.

 

Es porque es un Demonio, o más bien, probablemente se deba a su propia personalidad, pero no parece que ella considere la palabra “persona poderosa o influyente” como un desperdicio de papel tampoco.

 

“Por favor haz posible esclavizar al Dragón, ya que no me importan esas cosas”. (Renya)

 

“Umm… ¿Renya-san? ¿Solo qué diablos…?”. (Liaris)

 

“Ah, Liaris. Por el bien de obtener rápidamente fuerza y ​​logros, haré que te conviertas en una jinete de Dragón* esclavizando a este dragón a ti”. (Renya)

(NT: En inglés pone: “haré que te conviertas en un Dragón”, pero ese “Dragón” está escrito como “Dragoon” y no como “Dragon”. / Según lo que busqué, Dragoon es un sinónimo de Dragon, pero, en este caso, del sentido militar [de caballería], así que lo cambié para un mejor entendimiento del mismo).

 

“… ¿Ha?” (Liaris)

 

Debido a la declaración demasiado excesiva de Renya, la facultad comprensiva de Liaris aparentemente no fue capaz de ponerse al día.

 

Pero, desde el punto de vista de Renya, él consideró que era una buena idea.

 

Además del logro de haber capturado un Dragón, significa que Liaris al menos obtendrá el potencial de guerra de un Dragón al esclavizarlo.

 

‘Sin embargo, si solo lo hubiéramos subyugado, probablemente habría gente que dudaría de nosotros con: “¿Ella no dependió de Renya?”, Pero si, además de ver al Dragón frente a sus ojos, escucha la orden de Liaris, gente tan mordaz debería desaparecer’, él evaluó.

 

“Incluso si aparecieran por motivos de discusión, todo se resolvería con una sola orden de Liaris para quemarlos si se volvían demasiado problemáticos”. (Renya)

 

“¡¿No haré eso?!”. (Liaris)

 

“Oh, ¿eso solo se escapó de mi boca? Sin embargo, ¿no crees que es una idea ingeniosa?”. (Renya)

 

“Bueno, eso es… ciertamente verdad. Pero ¿soy capaz de criar algo así como un Dragón?”. (Liaris)

 

Es un Dragón llamado el más débil entre los Dragones de esta área, según su propia evaluación.

 

Por encima de eso, definitivamente no es una existencia que se puede mantener dentro de la ciudad, algo así como un edificio que puede servir como establo donde puede almacenar el Dragón, aunque su marco no es demasiado grande, tampoco existe en Kukrika.

 

Sin embargo, mientras que eso puede ser cierto, no es un ser que se pueda dejar en libertad en las afueras de la ciudad.

 

“Emil, haz algo al respecto”. (Renya)

 

“¿No estás manipulando demasiado a tus propios trabajadores?”. (Emil)

 

Aunque la figura de Emil, a quien se le había confiado por completo el problema, reclamó con una queja:

 

“Ese Dragón y la joven señorita… te llaman Liaris o tal, ¿verdad? Ya que estarán vinculados dentro de sus pensamientos, ¿no está bien si lo dejamos vivir en este lugar usualmente para que pueda venir una vez que se llame? Como es una distancia que tomará solo dos días si es tratado con pies Humanos, ¿no estará ahí inmediatamente si es un Dragón que puede volar?”. (Emil)

 

<Me siento ansioso debido a las palabras “vinculados dentro de nuestros pensamientos” por alguna razón, pero… ¡¿aaahhh!?>.

 

La mano de Emil, la cual fue colocada en la cabeza del Dragón, que mencionó sus preocupaciones, se hunde profundamente en la cabeza del Dragón.

 

Gritando a través de sus pensamientos, abre la boca boquiabierta y el cuerpo del dragón, quien se desmayó, comienza a convulsionar con energía cada vez que Emil realiza alguna operación. Renya y Croire, quienes vieron eso, sintieron un sudor frío corriendo por sus mejillas.

 

“A diferencia de Wyvrens y tal, siempre hay una gema mágica dentro de la cabeza de un Dragón, ¿verdad? Además del núcleo mágico, esto se llama la gema del Dragón Carbunclo*”. (Emil)

(NT: Rubí).

 

Emil saca su mano de la cabeza del Dragón con un corto * slurp *.

 

Como si no hubiera hecho nada, no hay rastros de la mano de Emil metida en la cabeza del Dragón hasta momentos atrás después de que ella retiró su mano.

 

Entre los dedos extraídos de Emil, hay una pequeña gema roja y transparente.

 

Después de que Emil giró eso, que a primera vista puede verse como una grosella cultivada, ligeramente entre sus dedos, ella se dirige en dirección a Liaris.

 

“Liaris-san, di: “Aah””. (Emil)

 

“Haa… ¿dices? ¿Quién es esta persona? Bueno, está bien, supongo… aah”. (Liaris)

 

Emil golpeó la gema roja con su dedo índice en la boca de Liaris, quien la abrió como se le dijo.

 

Debido a la sustancia extraña que de repente entró, la sorprendida Liaris cierra su boca y termina tragándosela por el impulso del momento.

 

“¡¿Ueeh?! ¡¿Qué me hiciste tragar allí?!”. (Liaris)

 

“La gema del Dragón. Te hice tragar un pequeño fragmento de eso”. (Emil)

 

“¡¿Por qué?!”. (Liaris)

 

“Te lo dije, ¿no? Es para unir sus mentes. Gracias a la gema del Dragón que tragaste al ser absorbida, tus pensamientos y los del Dragón estarán conectados. Como este es un camino privado entre ustedes dos, ustedes estarán conectados incluso si están bastante lejos el uno del otro”. (Emil)

 

“No creo que el Dragón haga lo que le digo porque nuestros pensamientos están vinculados, ¿creo?”. (Liaris)

 

Emil devolvió una sonrisa hacia la duda razonable de Liaris.

 

“Está bien. Hice un pequeño truco en la gema del Dragón que quedó dentro de su cabeza. Bueno, hay una manera de cancelarlo en caso de que su contratista muera, ¿así que no te resignarás por alrededor de 100 años, desafortunado Dragón-kun?”. (Emil)

 

<¿Ue? ¿Aah? ¿Haa? Ah, sí… voy a aguantar si es alrededor de eso>.

 

El Dragón, quien regresó a la realidad desde su estado de desmayo y, levantando no solo sus pensamientos, sino también una voz algo extraña, asintió en respuesta a las palabras de Emil.

 

Aparentemente, Liaris aún no podía creer en las palabras pronunciadas por Emil, pero se acercó al Dragón con un sentimiento que podría llamarse tímido.

 

Ella trata de acercarse y, la existencia en cuclillas allí, es ciertamente un Dragón alto que también es aclamado como el más fuerte entre todos los monstruos existentes.

 

Desde el punto de vista de Liaris, generalmente es un ser que establecería su muerte en el momento en que lo encontrara, pero su figura en cuclillas en el suelo con su barbilla completamente como un perro mascota aplastado es extraña más allá de su alcance de imaginación.

 

‘¿Es mi imaginación?’. Su mirada, la cual se siente frágil, se fija intensamente en Liaris aproximándose.

 

“Es suficiente el usar un lenguaje común para las órdenes. La respuesta vendrá a través de la comunicación telepática”. (Emil)

 

Siendo dicho por Emil, Liaris respiró hondo y le dijo claramente al Dragón después de calmarse:

 

“¡Dra-kun, mano!”. (Liaris)

 

“Dra… kun, ¿huh…? No se puede llamar algo humano, pero no tienes sentido común”. (Renya)

 

“Renya-kun, ¿tú también lo crees? El que se sintió un poco mareado ahora es…”. (Emil)

 

Renya obstruye sus cejas y, frente a Emil, quien dice eso mientras flota una sonrisa impotente, el Dragón, quien fue nombrado como Dra-kun, tiene una expresión muy reacia, pero su punta del pie delantero tocó suavemente la mano que sostenía Liaris.

 

La punta del pie, la cual tenía una garra de Dragón unida, probablemente habría hecho trizas el delgado brazo de Liaris sin ningún tipo de resistencia si la tocaba con la fuerza habitual de un Dragón, pero al verla, tocó suavemente la mano de Liaris para no rasguñarla, Liaris finalmente pudo entender que el Dragón realmente escuchará sus órdenes.

 

“Bueno, entonces, ya basta de eso… ¿Croire?”. (Renya)

 

“Lo sé incluso si no me lo dices. Trata a Emil-san como a un Humano, de eso se trata, ¿verdad?”. (Croire)

 

“Me siento extremadamente arrepentido, pero ¿puedo pedirte eso?”. (Renya)

 

‘Esto será difícil de pedirle a Croire, cuyos hermanos fueron asesinados recientemente por un Demonio en grandes cantidades, ¿huh?’, Renya se pregunta.

 

‘Incluso si tratas de considerarlo a partir de la realidad de que el pensamiento de: “Los Demonios son malos”, normalmente será pasado por alto, es una exigencia irracional hacer que Croire ignore el asunto de Emil al entrar en la ciudad’, Renya lo comprende también.

 

Afortunadamente, Liaris terminó aceptando estar en deuda sin tener el margen para pensar en la verdadera identidad de Emil porque ella estaba dentro de la armadura o porque la esclavización del Dragón fue decidida apresuradamente a partes que no tienen relación con la propia intención.

 

‘Rehusándose a algunas partes menos objetables en lugar de descuidar a Emil, Croire debería estar de acuerdo también, incluso si ella ofrece algún punto de negociación’, pensó Renya, pero la respuesta de Croire fue algo realmente rápido y simple.

 

“Lo entendido!”. (Croire)

 

“… ¿Está bien? Aunque el que te lo pide soy yo, pero…”. (Renya)

 

“¿No es difícil estar en desacuerdo como libertino?”. (Croire)

 

Croire sonríe irónicamente.

 

“Además, si actúo como una buena mujer que tiene la percepción de leer el aire aquí… parece que podré obtener un favor”. (Croire)

 

“Está bien incluso si te debo una, pero… ¿no es imposible a un nivel emocional?”. (Renya)

 

“Eso es, un poco. Eso es después de que me ídieras qué estoy pensando una vez que escuché acerca de las personas que murieron en la fortaleza. Sin embargo, dado que es un estado de ánimo similar a huir de una fricción tan desagradable, me pregunto qué pensar acerca de uno de la misma raza que el Demonio que vino a atacar, es en lo que también creo”. (Croire)

 

“Eres una mujer capaz…”. (Emil)

 

‘Incluso si piensa con la cabeza, hay muchos casos donde uno no puede encontrar una solución clara en su corazón’. (Renya)

 

Renya, que siente que diría cosas aún más problemáticas si se lo coloca en la misma situación, asintió en admiración por las palabras de Croire.

 

Croire sonríe alegremente mientras mira a Renya.

 

“Está bien si te enamoras de mí, ¿sabes?”.” (Croire)

 

“No, tendré que seguir completamente a ese Emperador si me enamoro de ti, ¿verdad? Eso es un poco detestable”. (Renya)

 

“Muuh… hay una tercera rueda en un lugar inesperado…”. (Croire)

 

“Lo siento, ya que parece que soy una molestia en el momento en que tienes una buena relación, pero…”. (Emil)

 

Croire reflexionó mientras mostraba una expresión difícil.

 

Al elegir el momento para interrumpir la conversación entre Renya y Croire, Emil los llamó.

 

“Me pregunto, ¿no nos retiraremos ya que el asunto está resuelto? Me siento mal por ellos, ya que seguimos ocupando la vivienda de los Dragones todo el tiempo que queramos”. (Emil)

 

“Qué palabras insinceras…”. (Renya)

 

Emil balancea su dedo índice con un “ts ts” debido a la voz disgustada de Renya.

 

“Tu forma de pensar es superficial, Renya-kun. Es una brecha moe en un mundo así … “(Emil)

 

“Cállate, hentai”. (Renya)

 

Descartándola de un solo golpe, Renya comenzó a dar rápidas órdenes después de mirar hacia atrás a la mudo Emil.

 

“Croire cuidará los alrededores. Liaris, por favor espera obedientemente con el Dragón. Cortaré la cadena durante ese tiempo”. (Renya)

 

“¿Puedes cortar esto? Esta es una cadena que ata a un Dragón, ¿no?”. (Liaris)

 

Liaris pregunta mientras acaricia suavemente el hocico del dragón.

 

Si lo consideras normalmente, no hay forma de cortar una cadena, la cual tiene la fuerza para contener a un Dragón, tan fácilmente.

 

No hay forma de que se pueda cortar, pero Renya desenvaina la katana de su cintura, coloca la base de su hoja suavemente sobre la cadena y tira de ella solo una vez.

 

Con solo esa acción, la cadena se cortó demasiado rápido y cayó al suelo.

 

“Bueno, tal sensación”. (Renya)

 

“Haa… bueno, es Renya-san…”. (Liaris)

 

Liaris, quien estuvo de acuerdo de una manera extraña, señala la nota y el collar aún unidos al cuello del Dragón.

 

“¿No removerás ese?”. (Liaris)

 

“No hay ningún problema en particular, incluso si se dejan como están, ¿verdad?”. (Renya)

 

El Dragón, quien todavía tenía la nota con “Regalo” escrita colgando de su cuello, tiene una expresión terriblemente triste al escuchar las palabras de Renya, pero Renya, quien sabía que es un artículo que no causará ningún problema sin importar lo que Dragón haga o cómo actúe, no se fija en la apariencia del Dragón.

 

“Bueno, entonces, regresemos mientras montamos a ese chico, ¿huh?”. (Renya)

 

“¿Eh? ¡¿Quieres volar hasta Kukrika mientras montas en un dragón, Renya-san?! ¡Causará pánico en la ciudad!”. (Croire)

 

“Estará bien si caminamos mientras llevamos al Dragón después de aterrizar en un lugar un poco alejado de la ciudad, ¿verdad? En cualquier caso…”. (Renya)

 

Renya mira al Dragón.

 

Haciendo un cambio completo desde su anterior expresión triste, los sentimientos del Dragón le dijeron que ya era demasiado tarde para decir algo.

 

“¿Pueden viajar 4 personas en él?”. (Renya)

 

“Umm…”. (Liaris)

 

Liaris hace coincidir sus ojos con el Dragón y lo mira por un momento.

 

Quitando su mirada de él en poco tiempo, Liaris se gira hacia Renya.

 

“Parece que probablemente esté bien”. (Liaris)

 

“Ya veo. Bueno, tendrá que funcionar de alguna manera con fuerza de voluntad incluso si es un poco irracional, ¿huh? Estoy preocupado por nuestra seguridad, ya que no hay silla de montar”. (Renya)

 

“Si ese es el caso, déjamelo a mí”. (Emil)

 

Emil saca un paquete de vendas de dentro de su chaqueta.

 

Emil sacó una cantidad en la medida en que uno arruinaría su cerebro preguntándose dónde diablos almacenó tantos vendajes.

 

“Déjame empacarte con estos para que no te caigas”. (Emil)

 

“Hazlo normalmente. No uses un método extraño para unirnos. Absolutamente, ¿entiendes?”. (Renya)

 

“No confías en mí. Está bien. Déjamelo a mí”. (Emil)

 

Después de todo, Renya no pudo borrar sus inquietos pensamientos y sentimientos debido a que Emil lo prometió fácilmente sin la debida consideración.

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