Nidoume no Jinsei – Capítulo 84: Parece Ser La Infiltración En La Ciudad Sagrada

A partir de la conclusión, el grupo de Renya tardó apenas 12 horas en llegar después de su partida.

 

Casi sin interrupciones en el camino, a toda máquina forzaron su viaje a través con luces mágicas encendidas después de que se pusiera el sol.

 

En el camino, sobrepasaron fácilmente la nave mágica que estaba adelantada.

 

La nave mágica, que procedía flotando un poco por encima del suelo, puede viajar usando sus ligeramente hélices con el objetivo de ajustar la dirección después de acelerar una vez. Por lo tanto, su avance es bastante calmado, pero eso no funcionará para el automóvil con el grupo de Renya dentro.

 

Debido al misterioso objeto que rugía enérgicamente con una velocidad que excede abrumadoramente al de la nave mágica, mientras explotaba una nube de polvo con sus ruedas, los soldados aparentemente fortalecieron su estado de alerta en el lado de la nave mágica y se convirtió en una situación donde apuntaban los armamentos de la nave instalados en el exterior de la nave en Renya y los demás. Pero, haciendo caso omiso de eso por completo, Emil hizo que las ruedas derraparan y giraran en la dirección del movimiento de la nave tanto como ella quería y, al final pasó la nave mágica al potenciar a fondo el acelerador.

 

Por lo tanto, después de que Emil se consintió a la acción provocadora de arrojar la nube de polvo resucitado a la nave mágica hasta saciarse, los soldados en el lado de la nave mágica no tuvieron otra opción que estupefactamente ver el objeto misterioso, el cual dejó la a la nave mágica con sus problemas, con una risa retumbando el eco devuelta hacia ellos.

 

Por supuesto, Emil terminó siendo regañada abundantemente por Renya mientras tenía su cabeza agarrada con una garra de hierro parecida a una prensa después.

 

Por cierto, su viaje creó una situación de varios reportes, sobre un monstruo aún desconocido que ruge fuertemente mientras brilla intensamente, llegando al Gremio, pero las personas en cuestión no tenían manera de saber eso.

 

En cuanto al control en la frontera nacional; lo evitaron haciendo un gran rodeo.

 

Por supuesto que obviamente es un acto criminal, pero como Renya pensó que sería malo si dejaban cualquier tipo de registro de que pasaron la frontera, ellos no tenían otra opción.

 

La coartada para el momento en que estén ausentes de la ciudad de Kukrika ha sido confiada a Frau.

 

A diferencia de la nave mágica, que no puede viajar en otra cosa que terreno llano debido a su gran tamaño, el automóvil del grupo de Renya era capaz de conducir incluso en caminos bastante malos con muchos baches, siempre y cuando las ruedas pudieran tocar el suelo.

 

Sin embargo, cuanto peor se pusiera el camino, más se intensificaban los marcos al temblar. Renya apenas pudo soportarlo, pero la persona enmascarada sentada en el asiento trasero estaba atormentada por un terrible mareo. Resultó en un estado de él jadeando cuando finalmente llegaron a la Ciudad Sagrada.

 

Como esperaba, es imposible ingresar a la Ciudad Sagrada mientras se conduce el automóvil, pensó Renya. Bajaron del automóvil en un lugar bastante alejado de la Ciudad Sagrada y se acercaron a pie.

 

Renya almacenó el automóvil en su [Inventario].

 

Renya estaba preocupado de si encajaría, ya que era bastante grande, pero el ser capaz de almacenarlo fácilmente usando 2 ranuras de inventario lo sorprendió aún más.

 

Una vez que observa la entrada desde la sombra de una roca que estaba un poco lejos de la puerta de entrada, él ve que la Ciudad Sagrada es el tipo de estar rodeada por altos muros y que parece necesario recibir un chequeo por los soldados en la puerta para entrar.

 

Por lo general, sería una inspección que terminaría con él mostrando su Tarjeta de Gremio y pagando una cierta cantidad de dinero, pero Renya no tiene absolutamente ninguna intención de pasar esa examinación.

 

Después de esconder su rostro envolviéndolo con un paño para que solo sus ojos se asomaran, lleva a la persona enmascarada sobre su espalda.

 

Asegurándose de que Emil había escondido su rostro de una manera similar, Renya comenzó a salir corriendo de su escondite, el cual usaron para observar la situación en la puerta.

 

Los soldados levantan voces entre ellos debido a que la sospechosa sombra humana se acerca de repente, pero Renya los ignora completamente.

 

Después de correr cerca del muro, dobló sus rodillas una vez, las llenó de fuerza y ​​saltó.

 

“¿Ha?”.

 

Mientras la voz terriblemente idiota de alguien resonaba, el cuerpo de Renya voló ligeramente hacia la parte superior del muro, aterrizó allí por un momento e inmediatamente saltó desde allí.

 

Yendo por la estimación de Renya, el muro tiene una altura de alrededor de 7~8 metros.

 

Definitivamente no es la altura que un humano puede alcanzar saltando. Mucho menos para decir que es una altura a la que un humano puede saltar con una persona en su espalda.

 

Aun así, después de venir a este mundo diferente, Renya, quien es muy consciente de que su sentido común está lejos de varias maneras, tuvo la sensación de que de alguna manera es posible para él. Como aumentó su impulso con magia de viento como apoyo, no tuvo ninguna duda de que sería capaz de saltar.

(NT: No pos, en algunos caps es magia y otros hechicería >:v).

 

Sin embargo, definitivamente no es lo mismo para los soldados que custodian la puerta.

 

Incapaces de entender el evento que estaba teniendo lugar frente a sus ojos y, además, no dispuestos a aceptarlo como realidad, fácilmente cayeron en un estado de ser incapaces de pensar.

 

Su pensamiento se reinició por un tiempo después de que Renya saltó el muro y desapareció en la ciudad.

 

Todos aquellos que terminaron viendo eso, se miraron el uno al otro y preguntaron con solo mirar si lo que sucedía frente a ellos era realidad o un sueño. Uno de ellos deja que sus sentimientos se manifiesten murmurando,

 

“Estoy seguro de que acabo de ver un mal sueño, ¿no es así?”.

 

Tomando esa línea como desencadenante por alguna razón u otra, los soldados vuelven a sus puestos de nuevo como si nada hubiera sucedido.

 

Al mismo tiempo, las voces fueron levantadas por los viajeros que estaban presentes, pero los soldados las ignoraron por completo y trataron de no prestarles atención.

 

En su mayor parte es una apuesta segura que la raíz de su comportamiento se basó en su miedo a no querer involucrarse con un monstruo que puede alcanzar un muro con tal altura.

 

Es una digresión, pero Emil fácilmente saltó sobre el muro usando sus propias habilidades sin aterrizar una vez como Renya o usar magia como apoyo.

 

Uno puede decir que es la diferencia de tener que cargar con el peso de una sola persona, pero también es un hecho que demuestra la alta habilidad física de los Demonios.

 

Habiendo saltado sobre el muro, Renya inmediatamente quita el paño que cubre su rostro y lo almacena en su [Inventario]. Él continúa corriendo bajo cubierta sin detener sus pies.

 

“Renya-kun, aunque logramos alejarnos de la puerta en el transcurso de los acontecimientos, ¿qué piensas hacer a partir de ahora?”. (Emil)

 

Mientras Renya intenta alejarse de la puerta y el muro a gran velocidad por el momento, Emil, que corre junto a él sin quedarse atrás, le pregunta eso.

 

“Primero busquemos una posada, supongo”. (Renya)

 

No importa lo que hagamos después de esto, primero tengo que bajar a la persona en mi espalda en un lugar tranquilo, juzga Renya.

 

Después del severo mareo y además de verse obligado a caminar por una distancia bastante larga, esa persona, que tuvo que aguantar la serie de maniobras absurdas mientras escapaba de la puerta, está apoyada contra la espalda de Renya completamente sin fuerzas.

 

“Me pregunto si podemos encontrar una, una posada, es decir”. (Emil)

 

Mientras evitaban el puesto de control y la puerta de la Ciudad Sagrada, el grupo de Renya no tiene actualmente medios para demostrar su propia identidad.

 

“Creo que habrá una posada donde podamos quedarnos mientras demos dinero, pero el problema es…”. (Renya)

 

Renya murmuró esas palabras mientras se detenía en un callejón sin personas.

 

“No estoy familiarizado con esta ciudad, ¿supongo?” (Renya)

 

“Es la primera vez que voy a la Ciudad Sagrada también”. (Emil)

 

“Si es una posada, probablemente… en esa dirección…”.

 

La persona enmascarada, quien está apoyada en la espalda de Renya, señaló en una dirección con un dedo ligeramente tembloroso, pero Renya negó con la cabeza de inmediato.

 

“En el caso de las posadas regulares, siempre exigirán documentos de identificación, ¿no es así?” (Renya)

 

“¿Entonces…?”.

 

“Un lugar con poco tráfico peatonal… cierto, ¿dónde hay un lugar que parece un barrio marginal*? Debe haber uno en la Ciudad Sagrada también, ¿verdad?”. (Renya)

(NT: También se puede traducir como “Barrio Pobre”).

 

Desde el principio, Renya no cree en la existencia de un mundo sin una sola sombra donde el poder de Dios brilla ampliamente incluso a las clases más bajas.

 

Si hay luz, siempre habrá sombra en algún lugar.

 

Y, cuanto más fuerte se vuelve la luz, más profundas crecen las sombras.

 

“Hay tres puertas en la Ciudad Sagrada: Este, Sur y Oeste, pero… no hay puerta en el Norte”.

 

No importa desde donde mires la ciudad, hay un elegante castillo en el centro.

 

Con eso desempeñando un papel central, las ubicaciones cercanas al centro son lugares florecientes, evalúa Renya.

 

En ese caso, los lugares similares a barrios marginales seguramente están situados en las partes de las circunferencias exteriores de la ciudad, pero esta vez las secciones de la circunferencia exterior están cerca de las puertas con su intenso tráfico de personas que van y vienen.

 

Si los barrios marginales son lo primero que ven las personas que entran a la Ciudad Sagrada, le darán a la ciudad una muy mala reputación.

 

Por esa razón, no construyeron una puerta en el Norte, reuniendo a esas personas a lo largo del muro Norte.

 

“Ya veo, cerca del muro Norte, ¿eh?”.

 

Una vez que conocieron la ubicación, Renya y Emil no tuvieron problemas para ir allí.

 

Incluso si no conocen el camino, no importa mientras se muevan a lo largo de los techos.

 

Después de todo, los dos saltaron fácilmente sobre el muro protector que rodea la ciudad.

 

Trepar en el techo de un edificio fue fácil.

 

Por supuesto, la persona enmascarada permaneció en la espalda de Renya como estaba.

 

Una vez que suben a un techo del callejón desierto, atraen la atención de algunas personas.

 

Sin embargo, el muy bajo número de residentes que notaron el grupo de Renya no los reportó como personajes sospechosos para los guardias, incluso si llamaban a Renya y a los otros.

 

La razón de eso es que la velocidad de movimiento del grupo de Renya era demasiado rápida.

 

En el momento en que se preguntaban si había algo allí, ya no podían verlos.

 

Y, el grupo de Renya casi no hace ruido.

 

Debido a que los pasos de ambos permanecen en silencio incluso cuando saltan de un techo al otro, aquellos, quienes fueron capaces de adivinar que era probable que personas corrieran allí, cierran sus bocas mientras fingen no haber visto nada.

 

Los movimientos corporales de esos dos se habían desviado del sentido común en tal medida.

 

Emil, quien estaba corriendo detrás de Renya, albergaba esos pensamientos también.

 

No solo puede correr sobre los techos manteniendo el equilibrio de su cuerpo mientras lleva una persona en su espalda, sino que tampoco causa ningún sonido en el momento de saltar y aterrizar. Incluso desde el punto de vista de Emil, quien es una Demonio, los movimientos de Renya son anormales.

 

Emil se preguntó si él usaba unas botas muy especiales, pero no importa cómo las mirara, esas no son más que botas ordinarias.

 

“La forma de usar sus rodillas y tobillos… ¿creo?”. (Emil)

 

Utilizándolo como una referencia real, Emil trata de imitarlo mientras sigue sus movimientos con sus ojos.

 

Mientras ella hace eso, los dos llegan rápidamente a la parte Norte de la Ciudad Sagrada

 

Saltando del techo y aterrizando en el suelo, Renya examina las cercanías a su alrededor.

 

Los edificios, que son similares a ruinas, y los objetos, que no pueden llamarse edificios, se alinean en este bloque de la ciudad, la cual está rodeada de altos edificios completamente como para esconderla de la vista. Era un lugar con el hedor de basura y carne podrida flotando en el aire.

 

En el borde del camino hay pequeñas figuras de personas que vestían harapos y personas mayores que yacían directamente en el suelo mientras exponían sus brazos y piernas delgados y en descomposición*.

(NT: También escrito como decadente).

 

También hay mujeres que tientan a los clientes al exponer su piel de aspecto poco saludable tanto como era posible.

 

Además, hay rufianes con mal aspecto que cubrían sus cuerpos en malversadas armaduras de cuero y armaduras complementadas por placas de metal.

 

En sus manos agarran con fuerza una gran variedad de armas desenvainadas que probablemente fueron manchadas con una cantidad considerable de sangre sin importar cómo las mires. La persona enmascarada en la espalda de Renya reflexivamente llena sus manos agarrando los hombros de Renya con fuerza.

 

Hablando de Renya, él suspira con un humor algo disgustado debido a su impresión de que ellos son realmente demasiado descarados. Emil junto a él continúa mirando los movimientos de Renya mientras sonríe como si hubiera algo gracioso al respecto.

 

“Oi, chicos… ¿no bajaron desde arriba en este momento?”.

 

Un hombre del grupo de hombres de mal aspecto comienza a hablarle a Renya.

 

Él es un hombre de mediana edad que tenía pequeñas espadas colgando a ambos lados de su armadura de cuero y escondía uno de sus ojos detrás de un parche.

 

Su cabello revuelto y despeinado está sucio y grasiento, y apesta con un mal olor si te acercas a él.

 

“No sabíamos el camino, así que llegamos aquí desde arriba”.

 

No parecía que el hombre entendiera las palabras que Renya dijo acerca de llegar aquí desde arriba, pero incluso el hombre aparentemente era capaz de entender la parte de no saber el camino.

 

“¿Forasteros?… ¿Entienden ustedes dónde están?”.

 

¿Es porque se dieron cuenta de que Renya y los demás no son residentes de la Ciudad Sagrada? La atmósfera del rufián cambia.

 

Su mirada lamió pegajosamente el cuerpo de Emil por todas partes. La sonrisa de Emil se transformó en una muy disgustada.

 

“De alguna manera, sí…. Estamos buscando una posada, pero ¿conoces un buen lugar?”. (Renya)

 

“¿Eres un idiota? Posadas encuentras en la calle principal. Algo así como una posada no encontrarás en tal lugar”.

 

“¿En serio? Entonces buscaremos en otro lugar”. (Renya)

 

“Espera, muchacho. Si preguntas a otros sobre algo, tienes que pagar, ¿verdad? No te estoy diciendo que dejes atrás todo lo que tienes. Solo deja esa nee-chan por allí. No te preocupes, la devolveremos después de que terminemos nuestro negocio con ella”.

 

Juzgando que no podrá obtener la información necesaria, Renya intentó darle la espalda al hombre, pero la voz del hombre detiene sus pies.

 

Al darse la vuelta, puede ver que las mujeres y los ancianos, que estaban al borde del camino hasta ahora, abandonaron rápidamente el lugar después de sentir el estado de ánimo peligroso, una vez que él mira a su alrededor.

 

Los rufianes de mal aspecto, que estaban detrás del hombre que llamó a Renya, levantan sus armas en sus manos como si las mostraran de forma poco natural y se acercan lentamente. Renya tocó el hombro de Emil mientras los miraba con la sensación de ver algo tonto.

 

“Emil, parece que te están pidiendo”. (Renya)

 

Esas palabras de Renya fueron un permiso para Emil.

 

Siendo permitida a hacer un movimiento, el rostro de Emil se torció al exponer su disconformidad, pero sus ojos se llenaron de alegría y sus labios se inclinaron hacia arriba en forma de luna creciente.

 

“¿Está bien para mí tratar con todos aquí?”. (Emil)

 

“Aniquílalos, son problemáticos… Si puedes buscar información de sus cadáveres, por favor, extrae la que nos señale a una posada razonablemente limpia donde podamos quedarnos pagando dinero. ¿Puedes hacer eso?”. (Renya)

 

“Déjamelo a mí”. (Emil)

 

Haciendo que el dobladillo de su abrigo revolotee, Emil sale de enfrente de Renya.

 

Viendo su aproximante pequeña figura, todos los rufianes estallaron en carcajadas.

 

“Ah, cierto, sé obediente y no nos mires con ojos desdeñosos, ¿okay?”.

 

“Eres molesto”. (Emil)

 

Uno de los hombres entendió mal el acercamiento de Emil, ya que ella misma se había decidido. Él fue al frente e intentó agarrar a Emil, pero el brazo casualmente balanceado por Emil cortó el lugar donde estaba la cabeza del hombre. Y, cuando la cabeza del hombre desapareció, una vívidamente flor roja floreció en una pared sucia hasta el punto de sobresalir como un pulgar dolorido.

 

Los rufianes observan estupefactos la figura que se derrumba del hombre mientras una fuente de sangre brota vigorosamente de la sección del cuello, incapaces de comprender lo que podría haber sucedido allí.

 

“¡Aah, maldita sea! Si aplastara la cabeza, extrayendo la información no funcionaría, ¿no es así?”. (Emil)

 

Emil gruñe mientras balancea sus delgados y flexibles brazos que no parecen poder arrancar la cabeza de un hombre de una manera que no estaba allí en absoluto momentos atrás.

 

“Todos ustedes son demasiado frágiles, ¿no es así? Ustedes son despedazados conmigo sólo presionando un poco. ¿No creen eso?”. (Emil)

 

Emil golpea el hombro de otro hombre mientras pregunta.

 

A pesar de que debería haber sido solo eso, el cuerpo del hombre, que recibió un golpe en el hombro, es golpeado en el suelo y salpica sangre fresca y carne en el suelo de una manera grandiosa mientras produce un húmedo sonido.

 

Los rufianes, que tenían a dos de su grupo asesinados en un abrir y cerrar de ojos, no pueden pronunciar alguna palabra y no pueden dar un solo paso debido a la abrumadora violencia.

 

Solo el suspiro de Emil resuena en el espacio dominado por el silencio.

 

“Haa… la moderación es difícil. Parece que escasamente evité romper la cabeza”. (Emil)

 

Emil, quien trata la cabeza dando vueltas, después de ser arrancada del cuerpo del hombre que fue golpeado contra el suelo, como una pelota con los pies, mira a los rufianes, que comenzaron a emitir sudor grasiento mientras sus rostros se ponían pálidos, mientras sonreía dulcemente.

 

“Pues bien, hagámoslo rápido. Mi Maestro desea información y mi compañero está agotado”. (Emil)

 

Sin suplicar por sus vidas, a los rufianes no se les permitía siquiera huir.

 

No tomó mucho tiempo hasta que se puso fin a sus vidas excesivamente inmorales.

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