Inicio / Re-Summoned Hero / capítulo 27

Guiado por Milfa, Souta se dirige hacia el agente inmobiliario.

 

Cuando salen del Gemio de Aventureros, Airi sigue a Souta con sus ojos, pero ella inmediatamente regresa al trabajo porque está en medio de lidiar con otro Aventurero.

 

Para la secretaria del Maestro del Gremio, el acompañar a otras personas es inusual, y otro del personal y Aventureros dan una mirada curiosa.

 

Los admiradores secretos de Milfa observan con ojos rencorosos.

 

La propia Milfa deja el Gremio sin notar esas miradas.

 

Después de dejar el Gremio y caminar durante un par de minutos, se detienen frente a un cierto edificio.

 

「Aquí es」.

 

『Casa de la Tierra』 está escrito en el letrero.

 

Suena una campana desde la puerta abierta.

 

Aunque el mostrador de recepción está vacío, la persona que está dentro nota el sonido y sale corriendo.

 

「L-Lo siento, estoy organizando los documentos en la parte posterior…… Nunca pensé que un cliente vendría」.

 

La persona que sale es una mujer de cabello verde con un peinado de apariencia esponjosa.

 

A pesar de su baja estatura, ella es fuerte. Los documentos que ella organizaba están amontonados como una montaña en sus manos, pero ella los carga con facilidad.

 

「Denme un minuto…… Por favor, esperen…… allí」.

 

Después de que deja los documentos en un espacio vacío, se traslada al mostrador de recepción. Es la primera vez que ven su rostro desde que entraron.

 

「¿No es Milfa, qué ocurre? Deberías haberme dicho antes. No usaré honoríficos, ya que me pondré en desventaja」.

 

「Cielos, Fuura, ¿no ves que no soy la única que vino hoy? Este es Souta-san. Vinimos por el asunto de la casa」.

 

Milfa presenta Souta mientras reprendía a Fuura.

 

「Ara, eso fue rudo de mi parte. Soy Fuura, la máneger del negocio de esta Casa de la Tierra, un placer conocerle, Aventurero-san」.

 

「Soy Souta, un placer conocerle también, Mánager-san」.

 

Souta saluda mientras estrecha la mano que sostiene Fuura.

 

「Entonces, cuando dijiste la casa, ¿es esa mansión? Aunque ese lugar no es demasiado espacioso, en él hay herramientas mágicas en varios lugares. Me gustaría vivir allí si tuviera el dinero」.

 

「Sí, esa mansión. Debido a que Souta-san aquí se supone que la comprará, por favor, haz el procedimiento」.

 

Milfa habla por casualidad por un momento allí, pero ella vuelve al modo de trabajo y usa palabras honoríficas para Fuura.

 

「Hee, entonces esta es la persona. Todavía eres joven, para comprar esa casa…… ¿Eres un rango-A o un prometedor rango-B tal vez?」.

 

Souta niega con su cabeza.

 

「No, soy rango-D」.

 

「¿Ha? ¿D? Entonces… ¿Tal vez eres un joven maestro de algún lado?」.

 

Milfa niega con su cabeza esta vez.

 

「No sé sobre su origen, pero Souta-san está comprando esta casa con su habilidad」.

 

Ella vuelve a una forma informal de hablar de nuevo. El amaneramiento de Milfa parece relajarse cuando habla con Fuura.

 

「Bueno, me ayudará si no se entromete. Dejando eso de lado, ¿qué tal el procedimiento? Quiero preparar muebles y todo lo demás para vivir allí, así que quiero moverme rápido si es posible」.

 

「Ahh, sí, sí. Lo siento por descuidar el estado de ánimo. Procedimiento, ¿verdad? Milfa, dame los documentos que te di el otro día」.

 

Fuura señala el sobre que está sosteniendo Milfa.

 

「Sí, por favor, hazlo. Confirme también las 200 monedas de oro restantes que nos han sido confiadas… Aquí, confirma esto」.

 

Milfa pasa el documento y saca monedas de oro de la bolsa mágica que cuelga de su hombro para colocarlas en el mostrador.

 

「El documento es… Un, está bien. Ahora, por favor, escriba el nombre de Souta-san en este lugar. Comenzaré a verificar las monedas de oro」.

 

Souta revisa el contenido y firma el documento con el bolígrafo que recibió. Ese documento es equivalente al acuerdo de transferencia para esa casa.

 

Souta pensó que las monedas de oro serían contadas manualmente, pero Fuura trae una herramienta mágica de la parte posterior y vierte las monedas de oro en ella.

 

Se llama contador de monedas. Cuenta el número de monedas de oro insertadas y lo muestra en un monitor pequeño como un valor numérico.

 

「Hay una herramienta mágica como esa… Es la primera vez que la veo」.

 

「Ah, bueno, solo la usan los comerciantes, así que es natural que nunca la hayas visto」.

 

「Souta-san, incluso en el Gremio contamos con esto cuando damos tu recompensa」.

 

「¿Es eso así?」.

 

Mientras se cuentan las monedas de oro, Souta observa curiosamente la herramienta mágica.

 

「Justo 200 monedas. Recibí 800 monedas de mi tío, así que esto es todo lo que necesito. Después de eso, prepararé el documento correcto y la llave, así que espere un momento」.

 

Ella toma la bolsa de monedas de oro y se va a la parte posterior.

 

「¿Tío?」.

 

「Sí, ella es la sobrina del Maestro del gremio. La hermana pequeña, del Maestro, es la madre de Fuura」.

 

「Houu, ¿así qué ese tipo de conexión hizo posible los descuentos?」.

 

Souta dobla sus brazos y asiente.

 

「Eso es correcto, pero como era de esperar, 200 monedas de oro es demasiado」.

 

「Ya es increíble convertirlo en 1.000 monedas de oro, aunque no puedo respetar su personalidad」.

 

「Fufufu, ¿es el lugar de Souta-san decir tal cosa al Maestro del Gremio? Por lo general, él tiene un poco más de dignidad」.

 

Los ojos de Souta se vuelven hacia arriba y él recuerda la imagen de Guran.

 

「Dignidad…… ¿huh? Un título a veces alimenta a las personas… ¿verdad? No debería ser así」.

 

「Creo que eso es cierto. El Maestro era más malhumorado en el pasado, pero se ha establecido bastante con su trabajo actual」.

 

「Entonces es así」

 

Fuura regresa desde la parte posterior.

 

Hay varios documentos en su mano, así como la misma llave que Milfa tenía cuando vieron la casa.

 

「Lamento haberle hecho esperar. Este documento es la escritura de propiedad y el documento de escritura de construcción. Y esta es la llave de la casa. Por favor, tenga cuidado de no perderla, ya que la llave también es una herramienta mágica y es difícil de duplicar」.

 

「Ah, gracias」.

 

「Si hay algún problema con la casa, por favor, ven a hablar conmigo」.

 

「Ahh, lo haré cuando eso suceda. Bien, entonces, nos vemos」.

 

Souta le da la espalda a Fuura y se va del negocio.

 

Souta se gira hacia Milfa, quien salió con él.

 

「Gracias por guiarme y por el procedimiento. Compraré muebles e iré a buscar mi carruaje」.

 

「Sí, estoy aliviada de que la casa se entregó sin problemas. Reunámonos nuevamente en el Gremio」.

 

「Hmm, ya que reunirnos también significa reunirse con Guran, quiero evitar eso tanto como sea posible」.

 

Dice Souta mientras se rasca la cabeza.

 

「Oh, es cierto… Ocasionalmente estaré en la recepción, así que espero que podamos reunirnos entonces」.

 

Souta mueve su mano, y Milfa se inclina. Ellos se separan allí.

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